Debo resaltar la figura de Alfaro, el gran Viejo Luchador, ejemplo de pensamiento y lucha. Unos se aprovecharon de él, otros no quisieron continuar su tarea y sucumbieron a la tentación de poder, componendas y amarres. La prueba está en que dejaron que un oportunista circunstancial borrara del mapa político al Partido Liberal y nunca hicieron notar su pensamiento “Liberal” que tenían. 

Lamentablemente a Montecristi se lo conoció y conoce en lo político por el Viejo Luchador y tomándose su nombre denominaron al famoso reducto de la tramitología y de la elaboración “engendro montecristino” que se fraguó y elaboró sumisamente en la famosa Ciudad Alfaro. 
En estos días los medios de comunicación nos dicen que en Ciudad Alfaro se están haciendo los recuentos de las famosas acciones que allí mismo se hicieron, todo ello bajo el resguardo de la Policía Nacional y de militares. 
Montecristi es Manabí y tanto el cantón y la provincia, por todas estas acciones, ya estamos identificados y sólo por ello, ahora el nombre de nuestro cantón sale en todos los medios de comunicación, distinguiéndolo como un lugar de la tragicomedia de nuestro país.