Actualizado hace: 57 minutos
SOCIEDAD
En la lucha con el tiempo
Linda Garcés confecciona trajes de gimnasia en su tiempo libre

Saber distribuir el tiempo es una cualidad que no todos poseen, y en la mayoría de los casos el trabajo y la rutina diaria terminan absorbiéndonos cada vez más, sobre todo cuando se cumplen largos y estrictos horarios.

Domingo 23 Noviembre 2008 | 16:57

Son pocas las personas que pueden hacer varias actividades al día, es más ventajoso por ejemplo para quienes trabajan por horas (dos, tres o cuatro horas diarias), y el resto del tiempo lo pueden dedicar a otras actividades e incluso otros trabajos. Este es el caso de Linda Garcés, profesora de Contabilidad y Módulo del colegio Informática de Portoviejo, quien luego de cumplir su horario se dedica a capacitar a los alumnos en el ámbito microempresarial, actividad que realiza porque le gusta, aunque no es remunerada. La costura es otro de sus pasatiempos: confeccionar trajes de gimnasia la atrae sobremanera, no le gusta estar "ociosa" y por las noches o en los ratos libres se dedica a vender productos de belleza. “Es verdad que a veces no me alcanza el tiempo, pero todo lo que hago lo realizo porque me gusta y lo disfruto; yo manejo mi propio tiempo y cuando quiero, coso o vendo productos, en algunas ocasiones practico básquet, todo es cuestión de organizarse”, señala Linda. Llevar una agenda ayuda Ese mismo criterio lo comparte el psicólogo Pedro Saldarreaga, quien asegura que el manejo del tiempo es un proceso cultural: “los anglosajones manejan su tiempo a la perfección, pero nosotros tenemos la famosa hora ecuatoriana que nos hace desorganizados", dice. Señala además que llevar una agenda semanal sería una buena alternativa para aprovechar el tiempo, "un alumno que no lleve un buen patrón de estudios, aunque sea muy inteligente, no podrá ser un buen estudiante porque la organización es fundamental". Por su parte, Briggite Mieles, quien se desempeña como orientadora en un colegio portovejense, asegura que como humanos siempre caemos en la rutina diaria que nos limita e impide hacer otras cosas, como ir de paseo con la familia, salir de compras y hasta consentirse un poco. “Siempre tengo deseos de hacer otra cosa, pero el poco tiempo que me queda libre es para mis hijos”, indica, ya que como madre debe también cumplir con las obligaciones del hogar. Briggite Mieles Orientadora “Siempre caemos en la rutina y el trabajo nos absorbe; el 70 por ciento de las personas no puede hacer otras actividades". Pedro Saldarreaga Psicólogo “Hay que saber manejar el tiempo pero no ser obsesivos. Si se nos pasó un segundo, no amargarnos ni amargar a los demás".
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