Actualizado hace: 4 horas 21 minutos
Oswaldo Solórzano Vallejo
Indecencia

Me gustaría transmitir en estas cuatro líneas lo que yo considero indecencia, pero primero veamos lo que dice el diccionario respecto a esta palabra: definición de decencia: del latín decentia, es el recato, la compostura y la honestidad de cada persona.

Viernes 15 Mayo 2020 | 04:00

El concepto permite hacer referencia a la dignidad en los actos y en las palabras. Indecencia es el antónimo y  con esa explicación podemos señalar algunas  situaciones que pueden ser calificadas con ese adjetivo   y creo que se gana el primer puesto el que se refiere a el no castigar a quienes aprovecharon el terremoto para robar de diferentes formas, disfrazando con imaginativas maneras sus indignos ingresos. Indecencia es que no se castigue con toda la fuerza de la ley a quienes aprovechando la emergencia sanitaria por el virus SARS-2 se han dedicado a robar con compras ilegítimas de mascarillas, artículos de protección para los médicos, pruebas para determinar la afectación del COVID, fundas para cadáveres e insumos  necesarios para combatir la enfermedad. Indecencia es no saber dónde están los cuerpos que reclaman los deudos los mismos que por el tiempo transcurrido jamás aparecerán. 
Indecencia es que el Servicio de Gestión de Riesgos permita sobreprecios en los alimentos que se entregarán a los más pobres. No olvidemos la indecencia que significan los salarios de los servidores de salud que han arriesgado sus vidas y siguen haciéndolo en su lucha por salvar a los enfermos, indecencia son los  salarios de los profesores y obreros  en relación a los ingresos de los asambleístas, que solo entre ellos se reúnen y deciden elevar sus salarios y beneficios como si fueran los dueños del país y únicos habitantes de esta tierra. 
Indecencia son los sueldos de ministros y otros burócratas del círculo de oro. Indecencia es que un empleado tenga que aportar a la caja hasta los 65 años, para percibir una jubilación  paupérrima y que se permita se siga robando en el IESS poniendo en peligro su patrimonio.
Indecencia es colocar en la administración pública a miles de asesores cuyo único mérito es ser amigo de alguien. Indecencia es que a un  político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para  ejercer su cargo (ni cultural ni intelectual). Indecencia es lo que le cuesta al pueblo los gastos de representación, los banquetes, los coches oficiales, los viajes (siempre en  primera clase), las carteras Luis Vuitton y saldo para los celulares, tarjetas de crédito. Finalmente, la peor indecencia es que todas las indecencias deban ser corregidas por los indecentes a cargo.
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