Actualizado hace: 2 horas 2 minutos
Quevedo
Viven en una covacha

Tienen a sus padres, pero cinco menores, de entre cinco meses y diez años de edad, viven al cuidado de sus vecinos en el día.

Domingo 12 Agosto 2018 | 11:00

Descalzos y despeinados pasan durante el día. Ellos deambulan por el patio de las viviendas de la Loreto Bajo, ubicado en la parroquia 24 de Mayo, de Quevedo. Por la noche, ya en compañía de sus padres, duermen en dos camas que tiene colchones insalubres. 

Estos se encuentran en una covacha hecha de cartón, trapos y plásticos viejos hacen de techo.
Peligro. Mariana Caisachanga, habitante del sector dijo que la familia vive en ese refugio asentado en un terreno que, por la voluntad del propietario, les fue cedido para que lo ocupen de forma temporal. Mariana indica que esto sucedió a raíz de que al padre de los menores se le habría detectado cáncer y el poco dinero que gana trabajando como cocinero en un restaurante de la ciudad, no le alcanza para arrendar un cuarto. 
“Me da pena la situación por la que pasan estos cinco niños, el peligro en el que viven todos los días me preocupa, por eso me vi obligada a hacerlo público y pedir ayuda a las autoridades y personas solidarias”, dijo la mujer.
Ayuda. Aparte de la preocupante situación con sus hijos, Jorge Donoso debe lidiar con un tumor cerebral que le fue detectado hace algunos años. 
En el 2016 fue operado, pero cada semana debe tener 35 dólares para comprar medicinas. Trabajando como cocinero de una picantería de la ciudad gana apenas 80 dólares por semana.
“Solo espero que nos ayuden con un pequeño terreno para levantar una casita. Antes arrendábamos un cuartito, pero lo que gano no me alcanza. Mi mujer sale por ahí a lavar ropa ajena para ayudar en la economía del hogar”, dijo Donoso.
Autoridad. A Juana Benítez, residente del sector, le  preocupa el peligro al que están expuesto los menores, ya que en el lugar, el consumo de drogas es constantes y temen que alguna persona, que este bajo los efectos de alguna sustancia estupefacientes, le pueda hacer daño.
“Ellos están muy pequeños y son inocentes, no conocen la maldad, hay que ayudarlos y protegerlos”, expreso la moradora.
Los niños deben ser evaluados físicas y psicológicamente, ya que se muestran desorientados y al parecer han perdido la esperanza de salir adelante. Agentes de la Policía de Menores, Dinapen, llegaron al sitio, pero afirmaron que el caso no es competencia de ellos, sino de alguna institución gubernamental.
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