Actualizado hace: 34 minutos
Quevedo
Fue el escudo de sus hijos

Mientras un sicario le disparaba, Winter Fajardo Álvarez, de 51 años, usó su cuerpo como escudo y evitó que sus hijos sean alcanzados por las balas. El acto permitió que los niños resulten ilesos del ataque.

Jueves 09 Agosto 2018 | 11:00

Sin fuerzas, Winter se desplomó en el pavimento.

Esto ocurrió a las 06h45 de ayer en la intersección de la calle 29 y avenida Jaime Roldós Aguilera de la parroquia Viva Alfaro, en Quevedo.
El llanto desconsolador de sus dos hijos, de  9 y 6 años, conmovió a los habitantes del sector y a los  padres de familia de la escuela Jorge Carrera Andrade que presenciaron el asesinato y quienes a esa hora, al igual que Winter, llegaban a la institución a  dejar a sus niños.
Tiros. Fueron diez balazos los que recibió en su cuerpo. Los proyectiles estaban alojados en el abdomen, tórax y piernas lo que le impidió  levantarse.
Según las primeras investigaciones policiales, el agricultor caminaba por la acera de la calle 29. Antes de dirigirse a su trabajo había decidido dejar a dos de sus tres hijos en la escuela. 
Faltaba media cuadra para llegar a la unidad educativa cuando fue sorprendido por dos hombres que se movilizaban en una moto. Uno de ellos se bajó del vehículo e inmediatamente, y sin importarle que habían dos menores, empezó a disparar contra el padre de familia al puro estilo de sicariato.
Iván Salazar,  médico forense que realizó la autopsia indicó que el cadáver de Winter presentaba 18 orificios tanto de entrada y salida. Fueron diez tiros.
La tragedia ocurrió a tres cuadras de la vivienda de la víctima. Aún con signos vitales Winter fue llevado hasta el hospital Sagrado Corazón de Jesús donde a los pocos minutos falleció.
Pelea. “Era un hombre bromista, alegre, una buena persona, me sorprende que lo hayan asesinado”, dijo Fernando P. amigo del fallecido, quien aseguró que hace una semana le había contado sobre un problema que tuvo con un sujeto que supuestamente había intentado robarle un celular.
“Él (Fajardo) estaba afuera de su casa cuando le quisieron robar el celular, me dijo que tuvo una discusión con el ladrón. Ese era el único problema que le conocía”, señaló el compañero de trabajo de Fajardo.
El cuerpo de la víctima fue llevado a la morgue de Quevedo y luego a la casa de un familiar en la calle 28 de la parroquia Viva Alfaro donde lo velarían. Winter Fajardo laboraba en una hacienda en Buena Fe y era padre de tres hijos, todos menores de edad. Habitantes del sector donde ocurrió el crimen indicaron que los asaltos y robos en la zona son frecuentes. El 25 de julio Aldo Loor fue asesinado en su finca en el sector La Virginia, de Quevedo. Él recibió tres disparos.
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