Actualizado hace: 9 horas 32 minutos
Portoviejo
A Pilarcita la suerte le cambia

Una sonrisa intensa es la que muestra ahora Pilarcita Vélez, la tejedora manabita de 97 años a quien la vida le empieza a cambiar.

Domingo 05 Agosto 2018 | 11:00

 Su historia parece sacada de un libreto de drama mexicano. A su avanzada edad aún teje sombreros de paja toquilla para ayudar a sostener a su familia compuesta por su hija María Guillermina, que casi no ve, mientras que su nieta Yomaira Mero sufre de ataxia cerebelosa, lo cual la tiene confinada a pasar en el piso, pues en la humilde casa de cañas no hay camas ni muebles. Su nieto Ignacio Mero es quien dedica su vida a atender  a las tres mujeres. 

Así, solo Pilarcita trabaja y los sombreros que lentamente confecciona se los pagan a 1,50 dólares los de mujeres y 6,50 los de hombres, que son más grandes.
Lo que recaudan son 25 dólares por mes, a lo que se le suma 50 dólares del bono solidario y otros 50 que su hija recibe como jubilada del Seguro Campesino.
A esta familia la casa se les cayó con el terremoto de abril del 2016.
La ayudan. Con esos mínimos ingresos apenas tenían para sobrevivir. Atención médica, medicinas y peor salidas a paseo eran casi un sueño; sin embargo, Pilarcita no se amilana y sigue luchando por sacar adelante a su familia.  
Justamente esas ganas de luchar fue lo que emocionó a muchos lectores de El Diario que desde el día domingo, cuando salió una publicación de su caso, empezaron a llegar hasta el sector San José de Picoazá, para darles un apoyo.
Ella recuerda que la primera persona en llegar fue una señora de Portoviejo, que le llevó dos fundas con víveres y ropa, sobre todo un abrigo que recibió muy contenta, pues cada día se levanta a las 04h00 y el frío se mete por las rendijas de caña de la casa. 
“Pero ahora con este suéter ya estoy calientita”, dice feliz.
Además, le han aparecido mejores compradores para sus sombreros, que se los cancelaron en 5 dólares en vez de los $ 1,50 que recibía. Otras personas le han llevado leches, vitaminas y más regalos.
A la campaña de ayuda también se unió la misión Las Manuelas, del plan Toda una Vida. 
Esta entidad coordinó la llegada de médicos del Ministerio de Salud Pública, personal del Ministerio de Vivienda, y entidades que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida de esta familia.  
Geraldine Zambrano, coordinadora zonal de esta entidad, dijo que la asistencia fue rápida, sobre todo para Yomaira, quien recibió una silla de ruedas. 
La noche del jueves, la mujer estaba contenta en la sala viendo la novela junto a su perrita “Muñeca”.
También los bonos se han incrementado y Pilarcita ya recibe 100 dólares, igual María Guillermina en el Seguro Campesino.
Casi al borde de las lágrimas, la nonagenaria tejedora menciona que jamás se imaginó tanta solidaridad.
Su vida ha sido más de malas noticias. Ella no deja de bendecir a quienes la visitan cada día. 
La noche del jueves, cuando se hacía este reportaje, llegó Leonor Meza junto a su hijo Ulises Zambrano, quienes le llevaron compras del supermercado. Aunque era la primera vez que se veían se abrazaron como familia. 
“Es que no hay nada tan regocijante como ayudar al prójimo, y más a esta adorable luchadora”, señaló Meza.
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