Actualizado hace: 5 horas 49 minutos
Tema del día
Aún hay déficit en reforestación

En Manabí, según el Ministerio de Ambiente, la cifra de deforestación anual es de 9.886 hectáreas por año.

Domingo 07 Enero 2018 | 11:00

 En este contexto, en el 2017 el Gobierno Provincial de Manabí alcanzó a reforestar 3.087 hectáreas en toda la provincia en lo que tiene que ver con especies maderables y de conservación, manifestó Leonardo Hidalgo, director de Gestión Ambiental, Riegos y Turismo.

“Para el año 2018 con los 20 viveros que tenemos hemos proyectado sembrar 4.500 hectáreas de diferentes especies”, explicó el funcionario.
Hidalgo aseguró que aunque no existe un buen control con la deforestación en la provincia, buscan “hacer un esfuerzo con la reforestación”.
“Lo que nosotros siempre le hemos pedido al Ministerio del Ambiente es que tenga el control en la deforestación, especialmente en las cuencas medias y altas hídricas que genera las famosas palizadas en los ríos”, expresa.
Por su parte, el Ministerio del Ambiente señala en un comunicado que para frenar la deforestación han implementado el programa Socio Bosque.
“Se trabaja con comunidades y personas particulares para la conservación de la cobertura vegetal llegando a 11.866,29 hectáreas de bosques en los cantones de Manabí, beneficiando a 7.860 familias”, se indica.
 
>Logro. Según el Ministerio de Ambiente, desde el 2013 con el programa de Reforestación se ha llegado a comprometer 31.708,32  hectáreas de bosques.
Neil Zambrano, técnico forestal, manifiesta que ellos son quienes están cerca motivando a quienes se encargan de reforestar en la provincia, pero asegura que pese a los esfuerzos hay problemas por el agua en Manabí, que no dejan desarrollar del todo los proyectos.
“La realidad es que Manabí es una provincia con muchas dificultades para reforestar. Para esta actividad se necesitan que llueva mínimo 1.100 milímetros de agua por año y en la mayor parte de Manabí no llueve esa cantidad”, explicó el experto.
En poblaciones como Jaramijó, Manta y Montecristi, dice Zambrano, llega a llover menos de 300 milímetros. Señala que las zonas aptas para reforestar son Pichincha, Chone, una zona alta de Pedernales, que son las áreas donde llueve como se espera.
Por ejemplo, en Portoviejo se hizo un recorrido por el puente El Mamey, que es donde varias personas han optado por reforestar. Zambrano menciona que todos los casos son diferentes, que depende del cuidado que se le da a las plantas o árboles y que aún con las limitaciones las plantas vivas que quedan son beneficiosas.
“Si uno siembra 5 plantas y de esas quedan 2 ya es bastante y van a hacer la cobertura correspondiente en el lugar”, explicó.
En la reforestación comercial como la teca, señala, siembran hasta 1.000 árboles por hectárea y a final de año quedan la mitad de éstas. 
“Es decir, botamos 500 árboles y al final quedan 300 árboles y aquí no es la cantidad sino la cobertura que tenga”, manifestó. Eso quiere decir que en estos casos buscan comercializar el mejor árbol para luego volver a sembrar.
“Manabí tiene una deficiencia hídrica muy alta y si sembramos 40 y quedan 10 ya esos son beneficiosos porque las dificultades son muy grandes”, expresó.
 
>Gpm. El año pasado el Gobierno Provincial de Manabí invirtió 350.000 dólares, algo que prevén invertir también para este 2018.
Antes, la Corporación Forestal y Ambiental de Manabí (Corfam) estaba a cargo de la reforestación en la provincia y, en 10 años, se habría invertido 8 millones de dólares con un total de reforestación de 70.000 hectáreas.
En una entrevista de diciembre del año anterior, el prefecto de Manabí, Mariano Zambrano, dio su criterio sobre el tema.
Dijo que hasta el 2013 el Gobierno Provincial había reforestado 65.000 hectáreas, según el informe de ese año. Al consultarle cuánto más se ha avanzado, señaló que la reforestación tiene un problema y es que los comerciantes de madera; por ejemplo, en el caso de la caña guadua, la sacan creando desiertos con esta acción. Entonces, indicó, “el aprovechamiento tiene que ser ordenado, no podemos volver a los desiertos”.
Agregó que las inundaciones y la sequía han afectado a la provincia. 
“Hay que considerar que después del terremoto muchas vertientes desaparecieron con los deslizamientos, eso perjudica también para la reforestación”, expresó.
Indicó que “los programas continúan, no son tan masivos como antes porque no hay recursos para el mantenimiento y el manejo de estos árboles en el verano, pero seguimos reforestando”, al agregar que han sembrado “más de 2.000 hectáreas”.
En ese contexto, el Ministerio de Ambiente señaló que ellos junto con la Unidad de Protección de Medio Ambiente de la Policía Nacional, en el 2016 se realizaron 102 operativos de control forestal en vías y destino final, reteniendo un volumen 152,73 metros cúbicos y en el 2017 se realizó 171 operativos de control forestal reteniendo 6.071,38 metros cúbicos.
 
>Incentivos. Para finales de enero el Gobierno Provincial prevé aprobar una ordenanza que fija incentivos para reforestación agroforestales y silvopastoriles.
Hidalgo explicó que si una persona tiene una hectárea de cacao “nosotros le vamos a pagar un dólar por planta sembrada de las especies que están en la ordenanza. Al siguiente año cuando hacemos la inspección y determinamos que está sembrado, sería máximo 158 plantas por hectárea; es decir, que el siguiente año le pagaremos 158 dólares”, expresó. 
Para los proyectos silvopastoriles, hablando de la ganadería, la ordenanza establece 4 dólares por árbol para el ganadero. 
“Si tiene una hectárea de pastizal y quiere sembrar árboles silvopastoriles con las especies que tenemos en la ordenanza le pagaremos $4 por año por planta viva que tenga y estamos asumiendo esa responsabilidad porque creemos que ese es el fuerte impacto”, señaló el funcionario.
En la ordenanza de los incentivos económicos entran 48 especies, entre ellas: guayacán, laurel, cascol, algarrobo, entre otros. 
“Vamos a ser la primera provincia que va a pagar incentivos para sembrar y poder reforestar”, enfatizó Hidalgo.
Ana Ortega tiene desde hace 3 años en el patio de su casa, en el sector del puente El Mamey, siembras de limón, cacao, habas, entre otras, de los cuales ha aprovechado para tener un ingreso extra.
Ella menciona que ha vendido varias veces el cacao o que le ha servido para comer en su casa. También tiene árboles que están creciendo para la sombra. 
Todo está plantado a 500 metros del río, dice, para que cuando se tenga que desazolvar no dañen los árboles sembrados.
Este miércoles llegaría el Ministro de Ambiente e Hidalgo aprovechará para solicitar mayores competencias en el tema de reforestación al GPM.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala