Actualizado hace: 52 minutos
Portoviejo
“Rezo para no encontrar niños entre las víctimas”

En nueve años de trabajo, Rodrigo Puya ha visto de todo. Sin embargo se revitaliza rápido para cumplir con eficiencia su labor.

Viernes 22 Diciembre 2017 | 04:00

Él trabaja para el Cuerpo de Bomberos de Portoviejo y se integró luego de un año de voluntario, porque se sintió atraído al oficio. 

El simple hecho de salvar vidas e interponer su humanidad a favor de otros, es algo que lo motiva y alimenta. “Siempre quise ser bombero. Desde pequeño jugaba con mis amigos y ya en la adolescencia se afianzó la idea; luego se presentó la oportunidad y la aproveché”, recordó.
Resignado. En un principio, agregó, no dudaba en extender su mano a quien lo necesitara cumpliendo o no sus funciones de bombero, pero la idea de dar más por ellos rondaba su cabeza. 
La misión del bombero es arribar con seguridad al lugar del siniestro, ya sea en un incendio, accidente de tránsito, o de cualquier otro tipo, recalcó. “Lo más duro para un rescatista es ver niños como víctimas de una tragedia, ya que lo relacionamos con la familia”, dijo Puya, añadiendo que por suerte no se encuentran con niños muy seguido. 
El bombero criticó que en la mayoría de las ocasiones en que hay menores involucrados se debe a la negligencia de los padres, quienes abusan de las motocicletas y del peso que pueden transportar.
“En nuestro medio es común ver cómo tres o cuatro niños van con su padre en moto, y no toman conciencia de que le puede pasar algo en el trayecto”, citó.
Focalizado. Puya precisó que al llamado de la emergencia, en cualquier lugar, piensa exclusivamente en llegar a tiempo para prestar su contingente. 
En el trayecto y en base a alerta van repasando el procedimiento entre el grupo para fallar lo menos posible al momento de ponerlo en práctica.
“En las emergencias se piensa exclusivamente en salvar vidas, tanto en accidentes de tránsito o siniestros, ya que se toman diferentes técnicas o procedimientos. El objetivo de todos es trabajar en un lugar seguro y transmitir confianza al afectado para que nos permita proceder sin contratiempo alguno”, expresó. 
Un deseo. El bombero invitó a los ciudadanos a entender su actividad, ya que muchos piensan que la velocidad debe primar tras la emergencia. “Lo vital es desplazarse con seguridad y asegurarse que funcione el trabajo en equipo, ya que el éxito del rescate se debe a varias entidades”, sostuvo.
No todo es drama y tragedia en un cuartel bomberil o en el escenario del percance, ya que luego de intervenir a una víctima el confort revitaliza al bombero; cuando la adrenalina ha desaparecido, entonces retorna la calma y el sentimiento de bienestar es satisfactorio. “La premisa es prestar atención inmediata y oportuna a quien la necesita, porque en el lugar del percance está en riesgo. Salvar una vida no tiene precio”, declaró.
 La orden.  Los bomberos, como todos los empleados, cumplen un horario de labores, pero cuando en una emergencia se requiere de apoyo, se activa un llamado general. 
Y en el caso de Rodrigo Puya dice servir con todo gusto, ya que se preparó para colaborar con los demás. “Luego del terremoto del 16 de abril estuve sin descansar tres días, sólo paraba para comer, pero valió la pena. Esa experiencia no la olvidaré jamas”, recalcó.
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