Actualizado hace: 10 horas 19 minutos
Contaminaciòn
La contaminación galopa y mata por todo el mundo

Un rutinario paseo matinal por la playa El Murciélago, de Manta, fue para Juan un golpe de conciencia.

Domingo 17 Diciembre 2017 | 04:00

 

 
Mientras caminaba, Juan encontró pedazos de plástico, de tela, de madera… También había desperdicios de comida y muchas otras cosas.
Juan suele caminar por la orilla del mar. Lo hace por salud. Pero la playa para él tiene otra imagen desde el día en que notó la contaminación que la afecta.  Desde entonces, evita dejar desperdicios sobre la arena.
La contaminación es un problema grave que afecta a todo el planeta. Un informe de las Naciones Unidas advierte que esta es la causa de casi una de cada cuatro muertes en el mundo.
La Organización Mundial de la Salud destaca que más del 80 por ciento de las personas que viven en zonas urbanas respiran un aire que les podría causar infartos cerebrales o enfermedades respiratorias crónicas.
Reseña que, aunque se trata de un problema global, los que más lo sufren son quienes viven en países en vías de desarrollo.
El reporte, que fue hecho público en el año 2016, señala, también, que más de un cuarto de las ciudades en América Latina y el Caribe duplican o triplican los límites de contaminación considerados perjudiciales.
Y en ese informe, elaborado a partir del análisis de datos entre los años 2012 y 2013, se incluye a seis ciudades ecuatorianas que sobrepasan los límites internacionales de contaminación perjudiciales para la salud: Santo Domingo, Milagro, Quito, Latacunga, Manta y Portoviejo.
 
 
Destrucción.  El informe del Programa de Naciones Unidas sobre el Medioambiente (PNUMA), ‘Hacia un planeta sin contaminación’ indica que la degradación ambiental es responsable de la destrucción de ecosistemas clave.
Naciones Unidas denunció en un comunicado que más del 80 por ciento de las ciudades no cumple con los estándares de salud de la ONU sobre calidad del aire.
La exposición al plomo en la pintura, que causa daño cerebral a 600.000 niños anualmente, y la contaminación del agua y del suelo son otras de las áreas clave.
El informe alertó además de que los mares ya contienen 500 “zonas muertas” con muy poco oxígeno para mantener la vida marina, ya que más del 80% de las aguas residuales se liberan al medio ambiente sin tratamiento, envenenando los campos, lagos y ríos.
Las pérdidas de bienestar debidas a la contaminación cuestan más de 4,6 billones de dólares anuales, lo que equivale al 6,2% de la producción económica mundial, según datos de un informe de la Comisión Lancet.
Esa cifra equivale a 132 veces el presupuesto del Estado ecuatoriano para el 2018. 
Los estados destinan ingentes cifras para combatir la contaminacion, pero pareciera que el problema gana la batalla a los esfuerzos.
El informe anota que las soluciones viables técnica y comercialmente pueden mejorar la eficiencia del agua y la energía entre un 60 y un 80% en áreas como la construcción, la agricultura, el transporte y otras.
Y se ahorrarían entre 2,9 y 3,7 billones de dólares al año para el 2030. Con más de 60% de la infraestructura urbana prevista para el 2050 aún por construir, “las oportunidades para dar forma a un futuro mejor son simplemente asombrosas”, subrayó la ONU.
 
La niñez.  El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) también alertó de los efectos de la contaminación en las nuevas generaciones.
Señala que al menos 17 millones de bebés viven en zonas donde la contaminación es seis veces superior a los límites considerados salubres, lo que pone en riesgo su desarrollo cerebral y daña sus pulmones.
Según su informe ‘Peligro en el aire’, difundido en junio de este año, más de tres cuartas partes de los menores de un año que respiran niveles de polución seis veces por encima de lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), unos 12,2 millones, viven en el sur de Asia.
Unicef explicó que muchos de estos niños ya viven en condiciones desfavorables y, especialmente aquellos en barrios muy pobres, están expuestos a riesgos medioambientales por la falta de agua potable y condiciones sanitarias que les hacen vulnerables a enfermedades infecciosas.
En extremo Oriente y la región del Pacífico viven unos 4,3 millones de bebés en estas condiciones.
Según el informe, las partículas ultrafinas de contaminación pueden penetrar en el torrente sanguíneo y dañar la barrera entre la sangre y el cerebro, causando neuroinflamación, algo especialmente peligroso en el caso de los bebés, cuyo cerebro es más vulnerable.
Algunas partículas pueden dañar áreas clave para la comunicación entre neuronas, mientras que otras cuentan con una carga magnética que puede llevar a enfermedades neurodegenerativas.
 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala