Actualizado hace: 1 hora
Tema del Día
Embarazo adolescente implica riesgos para la madre y el bebé

Oriana Cobeña tenía 15 años cuando se embarazó. Creyó que con su pareja, 10 años mayor que ella, encontraría la libertad.

Viernes 15 Diciembre 2017 | 04:00

 Vivía con sus abuelos, con quienes no le faltaba nada, pero no la dejaban salir a ningún lado. “Pensé que saliendo con él iba a tener libertad y lo que salí fue embarazada”, cuenta.

Oriana, hoy con 20 años, no tuvo problemas en el embarazo, pero fue necesario hacerle cesárea porque la bebé tenía problemas cardíacos que ya superó. 
Dos años después se separó del padre de su hija, con quien no se comprendía y tenía muchas peleas. 
“Él salía bastante y yo no”, dice.
A inicios del nuevo año nacerá su segundo hijo. 
“Ahora estoy bien, pero no se sabe cómo me vaya a ir”, señala refiriéndose a su relación mientras realiza un trámite en el hospital provincial “Dr. Verdi Cevallos”, de Portoviejo.
En la misma casa de salud, Érika (26) arregla la maleta y espera que su familia llegue a verla tras el alumbramiento de su cuarto hijo. 
Tenía 15 años cuando se embarazó de su enamorado 10 años mayor.
Pero es una historia de la que prefiere no hablar.
Realidad. El documento “Protocolos de atención frente a situaciones de embarazo, maternidad y paternidad de estudiantes en el sistema educativo”, elaborado por el Ministerio de Educación, señala datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut, INEC-MSP, 2012) que indica que el 39,2 % de las mujeres de 15 a 19 años de edad reporta haber tenido experiencias sexuales. 
De este grupo, el 7,5 % mantuvo su primera relación sexual antes de los 15 años de edad y el 30,1% antes de los 18 años. 
Además, el 89,9 % de mujeres adolescentes menores de 15 años de edad mantuvo su primera relación sexual con personas mayores.
Análisis. Según el Observatorio Social del Ecuador, en el 2011, del total de 241 muertes maternas, una correspondió a una menor de 14 años y 33 a adolescentes de entre 15 y 19 años. Es decir, del total de muertes maternas, el 14 % fue de adolescentes.
Sobre el tema, el ginecólogo Hugo Loor Lino, médico del hospital provincial, señala que el aparato genital femenino no se ha alcanzado a desarrollar en la adolescencia, no ha completado su ciclo evolutivo, y corren el riesgo de tener una amenaza de parto prematuro, aborto, problemas de preeclampsia o eclampsia, que pueden terminar en cirugía.
Además, como la pelvis no está desarrollada, cuando el bebé es grande la mayoría de estas pacientes es sometida a cesáreas para garantizar su vida y la del bebé. Otro riesgo es el de los partos hemorrágicos. Loor recalca que las pacientes con mayor riesgo son las que no se controlan, no tienen una buena nutrición y tienen bajo nivel socioeconómico. “No reciben medicina y llegan complicadas, a veces hasta pierden el útero”, indica.
Apoyo. Teresa Mantilla, psicóloga clínica de la unidad educativa María de la Merced señala que la falta de información y de comunicación con los padres es evidente en los casos de embarazos en adolescentes, que no siempre ocurren en hogares disfuncionales, como podría pensarse. 
Recalca la necesidad de apoyarlas para que tengan el acercamiento con sus padres “para saber si esta relación tiene a futuro beneficios o no”.
Para la profesional, el problema radica en que “la sociedad está acelerada, se pierde la etapa del noviazgo y se apresuran los hechos”, cuando muchas niñas ni siquiera saben lo que está pasando, manifiesta. 
Después viene el temor a sus padres, a lo que se viene porque no saben cómo enfrentar la situación, cómo cuidar al bebé que está en camino. Entonces, manifiesta, “es una niña cuidando a otro niño, que necesita apoyo para continuar”, indica. 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala