Actualizado hace: 8 horas 35 minutos
Santo Domingo
Gisela es reportera, camarógrafa y madre a la vez

En una mano lleva el micrófono, en la otra la cámara y en su pecho, sostenido de un canguro, a su hijo de ocho meses de nacido.

Miércoles 18 Enero 2017 | 14:00

Así es como Gisela Moreira Loor trabaja, así debe subir gradas para asistir a ruedas de prensa, operativos policiales y a trágicos sucesos. 

Desde niña a esta periodista de 32 años le gustaba ver las noticias y soñaba algún día estar en la televisión.
Su sueño lo cumplió junto a sus dos hijos, quienes han sido sus compañeros de coberturas y cámaras. La mayor, Emilie tiene 14 años y el menor, Dastan, 8 meses.
Gisela trabaja en Santo Domingo y se desempeña como corresponsal del canal RTS, sus noticias en su mayoría son de crónica roja y en los últimos meses Dastan ha sido su fiel compañero.
Nacida en Chone, Manabí, la comunicadora estudió en una escuela del sector de Colorado, Montecristi, luego en el colegio Tarqui de Manta, hasta que a sus 13 años se mudó a Santo Domingo.
SU TRAYECTORIA. A sus 15 años inició sus tareas periodísticas, en la antigua radio Prisma, en donde con amigos del colegio Santo Domingo formó un programa juvenil. Después vinieron experiencias como la de la revista Curiosidades, las pruebas en la radio Megaestación.
Tras su paso por estos medios se preparó en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, extensión El Carmen. Emilie tenía un añito y ella siempre la llevaba a las clases, tanto que sus compañeros le decían que su pequeña era una periodista más del grupo.
Luego empezó a incursionar en la televisión local, en el programa Cámara en Acción, experiencia que le permitió llegar a Canela TV y RTS.
“Yo cubro crónica roja, casos de violaciones, muertes, accidentes y soy un poco temática y no me gusta casi dejar a mis hijos, siempre los llevo”, dice. Su pareja, quien es policía, en su tiempo libre le ayuda.
Antes de la llegada de Dastan, Gisela trabajó normalmente en su embarazo, para el 16 de abril no pudo ir a Pedernales por su avanzado estado de gestación, pero sí estuvo laborando en Santo Domingo con notas relacionadas al terremoto.
Dice que el niño se ha acostumbrado y no le hace problemas en el trabajo y en ocasiones sus colegas le han ayudado a entretenerlo cuando está inquieto.
Entre sus anécdotas, cuenta que debe hacer tomas suficientes, porque el bebé por curiosidad suele mover la cámara.
LA LLAMADA. La semana pasada, el 12 de enero asistió a Pedernales a una cobertura de campaña de un candidato a la vicepresidencia. Ella iba en un camión grabando y con el niño en brazos. “Así toca, lo importante es que hay que hacer el trabajo y cuidarlo a él, mientras esté protegido no hay problema”. 
Luego, en dicha localidad acudió a otro evento en el cual estuvo la vicepresidenta de la República, Sandra Naranjo.
Al día siguiente a Gisela le llamaron al celular de un número desconocido. La persona del otro lado del teléfono le dijo: “le va a hablar la Vicepresidenta de la República”.
“Me quedé sorprendida, yo no sabía que ella se había fijado en mí. Ella me dijo que me había visto con el bebé, que le pareció admirable, que algún día mi hijo se iba a sentir orgulloso de mí por el trabajo que estoy haciendo. Que muchas personas que hacen televisión necesitan un camarógrafo, alguien más que esté con el cable y el micrófono y en cambio yo estaba sola con bebé, micrófono y cámara”, expresa la comunicadora. La llamada la motiva y la impulsa a seguir laborando de la misma manera. “Que la Vicepresidenta de la República se tome el tiempo, busque mi número, me llame y felicite, eso me dice que tengo que seguir haciendo bien mi trabajo”, dice.
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