Actualizado hace: 12 horas 51 minutos
Adolescente de 16 años se ahoga en "La playita de Jaime"

"Era mi muñeca, mi niña dulce”, decía llorando Clara Miranda al ver los aretes y un collar de Alexandra Vilela.

Martes 03 Enero 2017 | 13:30

Nadie como esta abuela para describirla, pues crió a “Alex” desde los diez meses de edad como si fuera su propia hija.

La menor de 16 años murió ahogada el domingo y ayer en la mañana unos pescadores encontraron el cuerpo flotando en el río Quevedo, a unos 100 metros del lugar de la tragedia.
El hecho se dio el 1 de enero en el sector conocido “La playita de Jaime”, en la parroquia San Camilo.
17 horas después los restos de la menor ahogada flotaron.
Lágrimas y angustia mostraban los familiares que llegaron a la morgue, donde la Policía y el Cuerpo de Bomberos trasladaron a la víctima.
Hallazgo. Ayer a las 09h45 aproximdamente, cerca de una cabaña, por el puente Velasco Ibarra, encontraron a la chica. Un pescador dio la alerta al Cuerpo de Bomberos.
Alexander Pauker, del Grupos de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía, indicó que “la menor flotó”.
El día del incidente la búsqueda se intensificó hasta las 21h00, informó Pauker.
Ayer, a las 06h00, se continuó con el operativo. Clara Miranda, abuela de la menor, dijo que para ella Alexandra es su hija.
La mujer no podía contener el llanto cuando la Policía en la morgue le entregó las pertenencias de la menor. “Era una chica tranquila y muy dulce”, expresó.
José Reyes, tío de la estudiante fallecida, mencionó que ella no se quería meter al río, pues esperaba a su mamá, Gladys Puma, para bañarse. “Se quedó dormida en el camión mientras esperaba”, sostuvo.
Al llegar su madre con otros familiares al río, la chica ingresó al agua, y minutos después al intentar cruzar el cauce desapareció.
Esta familia de Santo Domingo había venido a pasar el primer día del año en Quevedo, donde tienen parientes.
Sueños. Alexandra estaba estudiando en el colegio Mariscal Sucre de Santo Domingo. 
Actualmente estaba cursando el primer año de Bachillerato y su deseo era seguir estudiando para luego trabajar y ayudar a su “mamá” (abuelita). “Quiero ser diferente y prepararme, era una de las frases que siempre me decía Alexandra”, contó la abuela.
Añadió que su hija-nieta quería ser policía y servir a la ciudadanía. 
Reyes destacó que la adolescente era buena para hacer manualidades.“Yo la quería como una hija, era la princesa de la casa, pues era la única mujer”, expresó. 
El cuerpo fue llevado a Santo Domingo, donde le harán la autopsia, y será velada en la cooperativa La Bengala de esa ciudad.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala