Actualizado hace: 3 horas 52 minutos
42 huérfanos dejó el terremoto del 16A

Viernes 15 Julio 2016 | 05:00

La huérfana de padre más pequeña, a causa del terremoto, cumplirá dos meses de nacida el 22 de julio. 

Su progenitor murió en el barrio El Porvenir, cuando varias losas de una edificación lo aplastaron. 
Esa noche del terremoto la bebé aún no nacía. Johanna Bosando, madre, tenía ocho meses de embarazo cuando el sismo de 7.8 grados la dejó viuda. Supo que su esposo estaba muerto cuando algunos familiares llegaron a su casa en busca de ropa para vestirlo. Johanna se echó a llorar a la vez que sentía un fuerte dolor en el pecho, y abrazó a su primera hija, de casi dos años de edad. 
La familia le pedía ser valiente ante la pérdida humana, para no afectar el embarazo ni la salud de la bebé, a la que después de nacer llamaron Valentina. Ellos viven en la ciudadela Monterrey, en Montecristi. Johanna no tiene trabajo, sobrevive y mantiene a sus pequeñas con ayuda de familiares. 
Ella es odontóloga, por lo que pide apoyo de las autoridades de Salud para obtener un trabajo en el campo público.    
Las hijas de Johanna integran ahora la lista de los 42 menores de edad a los que el terremoto convirtió en huérfanos. De ellos, cinco perdieron a papá y mamá, mientras que el resto perdió a uno (mamá o papá), informó el Comando de la Policía de Manta. 
En el barrio El Mirador, ubicado en la parroquia Manta, tres hermanos menores de edad perdieron a sus padres. Gloria Vélez, su tía, es quien los cuida ahora. 
Pero lo hace en la calle, donde levantó una improvisada choza, porque su casa se dañó con el terremoto. El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) le facilitó el bono de alquiler, pero la familia aún no encuentra una casa o departamento para arrendar. Gloria contó que le resulta duro terminar de criar a sus sobrinos, más cuando la menor de los tres llora en silencio ante la ausencia de sus padres. 
Y de ese dolor es testigo Zoila Molina, quien asumió el cuidado de su sobrino de 11 años luego de que también perdió a sus padres. 
El menor de a poco retoma su vida normal, ya que hasta hace varias semanas solo pasaba en su habitación afligido por la muerte de sus progenitores, señaló Molina. La pareja murió, junto a otro hijo, en el edificio Felipe Navarrete. 
Rosa Bravo espera que todos estos menores reciban ayuda de las autoridades. Y si no son ellos, por lo menos los familiares que han quedado a su cuidado, agregó. Bravo es abuela de dos menores que perdieron a la mamá en el hotel Lun Fun. 
Ayer, en el Comando Policial, se lanzó el proyecto “Mi felicidad depende de ti”, que busca brindar atención a los 42 menores que perdieron a sus familiares en el terremoto del 16 de abril. 
Mauro Vargas, jefe policial de la ciudad, mencionó que ofrecerán asistencia médica y psicológica a los menores. 
Vargas aclaró que esta iniciativa es parte de las buenas prácticas policiales que realiza la entidad cada año. Se invitó al MIES y Municipio de Manta para que participen de este programa. 
Fabricio Díaz, jefe distrital del MIES, explicó que han ofrecido bonos de alquiler a quienes perdieron sus casas. De esta forma, agregó el funcionario, se ayuda a las personas que cuidan de los huérfanos. Díaz se comprometió, además, a proporcionar materiales didácticos a los menores, de acuerdo a la destreza de cada uno de ellos. Por ejemplo, si a un menor le gusta pintar, le entregarán implementos de pintura para que supere el trauma de la tragedia. 
Mery Chong, subdirectora municipal de Emprendimiento, informó que el Patronato de Manta ofrecerá cursos gratuitos de capacitación a los niños. Para los adultos que están a cargo de ellos, se les brindará la oportunidad de realizar talleres de emprendimiento para luego apoyarlos con un negocio. Algo similar se hará con un grupo de adolescentes huérfanos, dijo Chong. 
Las autoridades aseguraron que la ayuda para los 42 menores será inmediata; mientras que familiares de los menores esperan que toda esta promesa se cumpla. 
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