Actualizado hace: 1 hora 7 minutos
ARTE.
El ritual de la marimba

Para construir una marimba (instrumento musical) se juntan varias culturas, pues están presentes elementos originarios de África y locales.

Martes 19 Enero 2016 | 04:00

Pablo Minda Batallas, antropólogo y activista afrodescendiente, señala en su libro ‘La marimba como Patrimonio Cultural Inmaterial’ que este aparato afroesmeraldeño es un xilófono formado por una serie de láminas de madera (entre 18 y 24) de chonta o pambil, con resonadores de tubos de guadua y que se percute con dos palos de madera que tienen una bola de caucho crudo en la punta.
Toda su estructura y esqueleto se construyen sobre madera liviana, de preferencia laurel o tangare. La cama está hecha por una tela de fibra de damagua, sobre la cual reposan las teclas que se fabrican generalmente con palma de chonta.
>el ritual. Minda describe en su libro que para garantizar la calidad de las teclas se utilizan las palmas que, por su madurez, han caído al suelo. La pieza útil de la palma comprende uno o dos metros, partiendo de la raíz hasta antes de llegar al cogollo, de donde se extraen las tablas.
Estas son enterradas en el fondo de un río o de un estero por 15 días para “curarlas” de la humedad; luego se secan sobre una cocina de leña hasta que las tablas empiezan a traquetear, lo que significa que están listas.
El siguiente paso es elaborar las teclas en tabloncillos, de entre 48 cm la más grave y 22 cm la más aguda, con una escala descendente de un centímetro. Para este proceso se requiere “un machete muy filoso, que la noche sea oscura y silenciosa y una tranquilidad espiritual absoluta de parte del constructor que va a afinar la marimba”, de acuerdo a la conversación que mantuvo Lindberg Valencia con Pablo Minda Batallas y que éste publica en su texto.
Sin embargo, añade que depende de cada maestro la modalidad o técnica de afinación, según su estilo y sus creencias.
Una vez afinadas las teclas, quedan a la espera de los canutos o resonadores correspondientes para así alcanzar la intensidad sonora deseada.
Los resonadores se fabrican de caña guadua, según el gusto y estilo del constructor, aunque la mayoría prefiere los de guadua “macho” para las notas agudas (por sus paredes gruesas), y los de guadua “hembra” para las notas graves (por sus paredes delgadas).
>canutos. El antropólogo y activista afrodescendiente manifiesta en su publicación que los canutos deben ser cortados cinco días después del cuarto menguante, de acuerdo con las fases lunares y en el momento en que haya desaparecido la mosca blanca que causa la polilla.
Los canutos se cortan al tamaño de la escala y no deben ser labrados en la parte exterior, pues pierden sonoridad y al menor golpe pueden romperse.

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