Actualizado hace: 11 horas 36 minutos
Tema del Día
El mar se acerca y señala a los nuevos muelles

Antonio Intriago vive en zozobra cada vez que la fuerza del océano arremete contra Los Arenales de Crucita.

Domingo 17 Enero 2016 | 09:00

En este lugar zarpan más de 200 lanchas cada día. Estos pescadores son varios de los afectados por los fuertes aguajes que se han presentado desde hace algunos meses en las costas manabitas.
Intriago indicó que la fuerza del mar ha sido la causante para que la lancha en la que trabaja se haya destruido.
Él además explicó que para poder salir a pescar, deben pagarle a dos personas que se encargan de llevar los motores desde tierra firme hasta la orilla, donde se encuentran las  lanchas, porque no existe ningún puerto o muro de espigón en el sector.
“Para zarpar gastamos más de 45 dólares entre fletes y personal”, mencionó indignado el pescador.
Javier Franco se dedica a la pesca de altura y mencionó que los aguajes impiden una correcta pesca, y además  ahuyentan a los turistas que llegan hasta el balneario.
María Ramírez, jefa del Cuerpo de Bomberos de Jama, advirtió que el nivel del agua ha subido considerablemente y esa es una de las razones por las que los aguajes entran con facilidad hacia la costa.
En octubre, diciembre y enero se han presentado los últimos tres aguajes que han dejado una estela de susto y preocupación en la población, que ya no sabe qué acción tomar en esa zona.
Richard Delgado y José Mero, pescadores de Crucita, aseguran que los nuevos muelles construidos en Manabí son la causa para que el mar esté cada vez más cerca de las costas.
Yuri Alcívar, vicepresidente del gobierno parroquial de Crucita, dijo que los aguajes han existido siempre y todos han aprendido a convivir con ello, pero alertó que sospechan que construcciones realizadas en el mar de Manta y Jaramijó (muelles y muros) han causado estos problemas.
En el aguaje del pasado martes las olas pasaron por encima del muro e incluso dañaron cabañas cerca del mar, que se usan para la limpiza de pescado.
El exministro de Vivienda, Bruno Poggi advierte lo mismo.
Él cree que los muelles de San Mateo, en Manta, y el de Jaramijó, además de otros hechos en otras provincias tienen que ver con el nivel del agua que se acerca cada vez más a la costa.
Afectaciones. En los balnearios San Jacinto, San Alejo y San Clemente de Charapotó del cantón Sucre, el mar poco a poco va destruyendo el malecón de estos atractivos turísticos.
En octubre del año pasado la intensidad de los aguajes fue la más alta y en noviembre del mismo año, causó daños que impedían el paso de vehículos al sector.
Durante más de seis meses los aguajes han destruido toda la zona, de las 70 viviendas que existen a lo largo del malecón, más de diez están en venta.
Mauro Benítez, administrador del hotel Chediak en el balneario San Alejo, cuenta que la falta de un muro de protección en estos balnearios hace que el océano siempre deje basura y piedras a lo largo de la vía.
“Dos volquetadas de lastre se las lleva el mar, debe ser una reparación con concreto” agrega indignado Benítez.
Se refiere al lastre ubicado en la zona por las autoridades para remediar los daños.
Expresa que con cada aguaje los turistas se alejan y no quieren regresar.
Otros cantones. En el Puerto Pesquero El Matal, del cantón Jama, los fuertes aguajes han obligado a decenas de pescadores a retirarse de la zona de Miguelillo e irse a la zona de Puerto Nuevo, con el fin de permitir la construcción del muro de piedras escolleras, que permita proteger el malecón y las viviendas del mismo.
Uno de los pedidosque hacen los pescadores es construir un muro tipo “T” en las afueras del puerto, con el fin de que el mar pierda fuerza al ingresar a la costa, pero se conoció que esa obra no está considerada por las autoridades municipales por su alto costo.
En San Vicente, el mar no provoca destrucciones, pero en oleajes considerables, el mar ha bañado las cabañas de los servidores turísticos tanto de las playas de Briceño como de Canoa.
En Bahía, hace dos años, el Municipio de Sucre, en convenio con el Gobierno Provincial de Manabí, realizó el reforzamiento del muro rompeolas del sector de la avenida Circunvalación.
Uno de los sectores que está siendo intervenido, es en la ciudadela Mangle 2000 de Leonidas Plaza, donde los moradores y en especial, los pescadores, solicitaron un relleno para realizar el mantenimiento y reparación de las artes de pesca.
En Puerto López los aguajes afectan a Salango, pero esta vez no hay afectaciones.
En Jaramijó hubo fuerte oleaje en las costas que no afectaron el muelle pesquero artesanal.
El concejal Abel Ávila informó que en el barrio La Isla se construyó un muro de escollera en una tramo de más de 150 metros lineales para evitar que se destruyan algunas viviendas.
“Pero falta otras zonas de ser protegidas por los fuertes aguajes”, aseveró Ávila.
Un experto lo descarta. En Manta César Delgado, experto en obras portuarias, mencionó que los nuevos muelles pesqueros construidos en el perfil costero nada tienen que ver con la subida de la marea o nivel del mar.
Para el experto, las causas de la subida  del nivel del mar es por dos motivos: Olas que son producidas por el viento, y el nivel del mar, generado por la atracción  de la luna sobre  los oceános, que es mayor   con la luna llena y luna nueva.
En cambio la altura de la marea es menor con luna en cuarto creciente y cuarto menguante, anotó.
Según  Delgado, este problema se ocasiona cuando la altura de la ola se incrementa debido al aumento de la velocidad y presión del viento y coincide cuando existe luna llena  y nueva.
También existe aumento del nivel del mar ocasionado por el deshielo de  los polos y el incremento de la temperatura del mar, señaló.
“Estos problemas se incrementarán en el futuro debido al aumento de la temperatura de la atmósfera debido al calentamiento global de la tierra”, indicó.
Delgado recomienda que las construcciones que están en un nivel bajo, con relación al mar, deben ser reubicadas en terrenos a una cota  mayor, donde no puedan  ser afectados por las olas, concluyó.
Fase lunar. Tito Erazo, ambientalista de Manta, dice que el inicio de  la fase de la luna llamada cuarto creciente, genera una fuerza de atracción que contribuye a la elevación del nivel del mar, lo que es una causa para la presencia de los aguajes.
Erazo señaló que de acuerdo a los datos que el Inocar de Manta, dice que los vientos aún vienen desde el Sur-SW, lo que indica, que aún hay una cierta influencia de la corriente fría de Humbolt.
En los actuales momentos se habla de los cambios climáticos globales por efecto de la emisión de gases a la atmósfera provocando el efecto invernadero, el calentamiento global, el aumento del nivel del mar, el deshielo del Ártico y de los glaciares de los volcanes.
Sobre el señalamiento de los pescadores no hay ningún pronunciamiento de las autoridades de infraestructura pesquera.

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