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Tema del Día
Aguajes llegan cada vez más cerca de las casas

A Domingo Lucas el martes le dejó malos recuerdos. Una ramada que usa para eviscerar sardinas fue arrasada por las olas.

Miércoles 13 Enero 2016 | 04:00

Es el resultado del último aguaje en la zona de Los Arenales de Crucita.

Desde el domingo la costa ecuatoriana y particularmente la manabita recibe un habitual visitante: los aguajes, que según muchos pescadores y habitantes, cada vez incursionan más hacia tierra firme.
En Crucita, Simón Mendieta, vocal del gobierno parroquial, dijo que el mar presenta un comportamiento inusual, ya que las olas llegan hasta el malecón, atraviesan los muros de piedras escolleras y pasan hasta las casas que están en la primera fila.
Alertó que las olas ya dejaron un mal recuerdo, pues unos ocho metros de acera del malecón han cedido ante el constante golpe del mar.
Noé Demera, de la comunidad Las Gilces, señaló que en esta ocasión las olas no son grandes, pero en cambio el mar ha llegado más lejos en busca de las calles internas de los pueblos.
Dijo que por suerte hace poco el Gobierno Provincial de Manabí colocó piedras escolleras en el sector y eso ha permitido disminuir en parte las afectaciones del oleaje, pero aún así el agua pasó el muro y está cerca de llevarse las ramadas donde filetean pescados, alertó. “Es necesario que suban el muro”, dijo.
En el gobierno parroquial de Crucita el tema preocupa a sus integrantes. Yuri Alcívar, el vicepresidente, dijo que los aguajes han existido siempre y todos han aprendido a convivir con ello, pero alertó que sospechan que construcciones realizadas en el mar de Manta y Jaramijó (muelles y muros) han causado estos problemas.
Dijo que no puede asegurar aquello, pero pidió que los organismos especializados en esos temas den una explicación y despejen las dudas de los crucitenses.
Simón Mendieta mencionó que hay un estudio de construcción de un muelle de espigón, lo cual creen que ayudaría a disminuir la fuerza de las olas y se recuperará la playa de Crucita que por ahora se ha reducido.
Recupera espacio. En El Matal de Jama el último aguaje ha obligado a nueve familias a derrumbar sus viviendas. Ellos creen que el mar está reclamando su espacio perdido. 
Maritza Medina manifestó que aunque se quiera evitar la fuerza del mar de diversas maneras, el mar desea recuperar el espacio físico que le pertenecía décadas atrás.
Recordó que hace unas cinco décadas el agua llegaba a casi un kilómetro hacia adentro.
Angélica Loor manifestó que ella desbarató su casa hace dos semanas para evitar que el oleaje se la lleve, ya que ya estaba socavando el malecón donde estaba asentada y ahora levantó una covacha a orillas de la loma, pero allí baja una quebrada que ahora también les está afectando a ella, sus cuatro hijos y su nieta.
En la zona de Miguelillo, al norte de El Matal, se paralizó la colocación de piedras 
escolleras debido a la falta de ese material en Jama, aunque allí no se reportaron mayores problemas en el último embate del mar.
Ayer maquinaria municipal realizó el retiro de acometidas y tuberías de agua en el malecón y colaboró con el desalojo de la novena vivienda que se ha derrumbado en la zona de Puerto Nuevo.
Manta. En esta ciudad los daños registrados son: afectación en las tuberías de la estación de aguas servidas Umiña, cerca a la playa El Murciélago, y hundimiento en el malecón de Piedra Larga. 
El fin de semana dos personas murieron ahogadas en esa ciudad, un pescador y un surfista.
Según informó el Instituto Oceanográfico de la Armada, hasta mañana habrá un oleaje.
Frente a las playas de Esmeraldas y Norte de Manabí se esperan olas de 1,9 metros de altura, y al norte de Santa Elena habrán olas de 1,8 metros, señaló el Instituto. 
Se recomienda a quienes realizan actividades en el mar tomar precauciones.
Estas olas son conocidas como swells.
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