Actualizado hace: 10 horas
2016: Un año decisivo para los colombianos que deciden la paz

Tras 55 años de conflictos internos, la paz aparece como una ilusión auspiciada por dos potencias mundiales.

Domingo 03 Enero 2016 | 10:40

Los diálogos que buscan poner fin a más de medio siglo de conflicto en Colombia, finalizaron el 2015 en La Habana con la firma del trascendental acuerdo sobre víctimas, que reconoce el derecho de éstas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición como un sistema integral totalmente novedoso para un proceso de paz en el mundo. 
Por año y medio fue este el tema central de las conversaciones entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo  (FARC-Ep). 
Las voces de las víctimas y sus profundas verdades dieron un fuerte impulso al proceso y elevaron el nivel de compromiso de las partes con la búsqueda de una solución política, pues todas coincidieron en demandar la continuidad del proceso y en reclamar al gobierno y a las FARC-Ep no levantarse de la mesa hasta llegar a un acuerdo final.
ALTO AL FUEGO. El 2015 se inició, entonces, con el cese unilateral de fuego decretado por la guerrilla el 20 de diciembre del año anterior, esto favoreció el ambiente de los diálogos, fruto de los que en el mes de marzo se logró un acuerdo sobre desminado humanitario para favorecer a la población civil, inicialmente, en el departamento de Antioquia en el noroeste del país, donde se han podido constatar estimulantes resultados.
También en marzo el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, suspendió por un mes los bombardeos a campamentos de las FARC-Ep, en respuesta al gesto de su contraparte. 
Esto no significó el cese de las operaciones militares ni el movimiento de tropas en zonas próximas a la ubicación de los insurgentes, lo que dio lugar a un clima cuyo nivel de tensión fue creciendo de forma progresiva, hasta producirse acciones que causaron impactantes bajas de una y otra parte, al punto de ser retirados por los insurgentes la decisión de la tregua, y el cese de los bombardeos por el gobierno.
Recursos. Lograr la paz significa contar con mucho dinero para implementar los acuerdos alcanzados, por ello se cuenta con el apoyo tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea. En primer lugar para llevar a cabo la concentración de todos los hombres que conforman hoy a las FARC (unos 8.000), que quedarán concentrados en 15 o 20 áreas donde debe haber autoridad del Estado.
Se necesitarán recursos para controlar la entrega de armas e iniciar el proceso de preparación para la vida legal de los guerrilleros. Habrá que financiar instructores e instituciones que se encarguen de capacitar a los guerrilleros y reinsertarlos en la sociedad.
Por lo tanto, recursos para fortalecer al Estado. En ese sentido el gobierno de Colombia tiene previsto aumentar la capacidad de las Fuerzas Armadas y de la Policía.
Transparencia. En el 2016 los diálogos de paz se deberán reiniciar con la continuidad de las discusiones sobre el punto fin del conflicto, que desde hace varios meses viene adelantando un subcomisión técnica integrada por jefes militares de alta jerarquía de cada una de las partes; en ese punto se definirá el cese bilateral y definitivo de fuegos y hostilidades, así como la incorporación de los insurgentes a la vida social. 
Inolvidable. El ataque a un campamento de las FARC en Angostura, dentro de territorio ecuatoriano, en la provincia de Sucumbíos, ocurrió el 1 de marzo del 2008, durante el gobierno de Álvaro Uribe. En la ‘Operación Fénix’ se abatió a Luis Edgar Devia, más conocido como ‘Raúl Reyes’, entonces número dos de la guerrilla de las FARC.
Esta incursión militar en territorio nacional provocó que Ecuador rompiera relaciones con Colombia el 3 de marzo. 
En la Cumbre del Grupo de Río, el 7 de marzo del 2008, el ataque fue condenado y Uribe ofreció disculpas a Rafael Correa sin zanjar el inconveniente, puesto que autoridades de Bogotá intentaron vincular a colaboradores del Gobierno ecuatoriano con la guerrilla. 
En números. 55 años cumplió el conflicto de guerrilleros y paramilitares en 2015. Desde 1960 se reiteraron los ataques, atentados terroristas, masacres, asesinatos y secuestros en Colombia. 
Según el Registro Único de Víctimas, se han registrado 7’620.114 víctimas, afectadas directamente, por el conflicto armado.
A la vez, 6’414.700 personas han debido ser desplazadas de sus lugares de origen por la violencia de la disputa, según cálculos del mencionado registro -que opera desde 1984. 
Más de 218.000 víctimas fatales. De los fallecidos, 177.307 eran civiles, mientras el resto combatientes, según los datos el Centro de Memoria Histórica colombiano.
¿Y el ELN?. Según Emilio Cárdenas, analista de diario La Nación de Colombia, el ELN es una organización violenta que aún cuenta con unos 1.500 efectivos y está comandada por Nicolás Rodríguez Bautista, a quien se conoce por su nombre de guerra: “Gabino”. 
Por todo ello se presume que, si el acuerdo con las FARC finalmente se alcanza, el ELN podría terminar haciendo rápidamente lo mismo. O algo muy parecido. Poniendo así fin a su propia participación en una etapa de violencia que para Colombia podría quedar atrás.
 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala