Estados Unidos enfrenta este fin de semana una gran tormenta invernal que afecta a más de 200 millones de personas en 34 estados, con temperaturas extremas, intensas nevadas y 17 estados que han declarado el estado de emergencia para hacer frente a la ola de frío.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, advirtió que la ola de frío puede provocar "nieve intensa, lluvia congelada peligrosa y temperaturas gélidas potencialmente mortales". Ante este escenario, las autoridades federales activaron el Centro Nacional de Coordinación de Respuesta, encargado de supervisar la evolución de la tormenta y coordinar recursos de emergencia.
Como parte de las medidas preventivas, el Gobierno federal ha preparado 30 generadores, 250.000 comidas, 400.000 litros de agua, mantas y alimentos para bebés. Además, se han organizado equipos de asistencia y rescate que permanecen en alerta para desplegarse en las zonas más afectadas.
El presidente Donald Trump señaló en redes sociales que ha sido informado sobre la ola de frío récord y la tormenta invernal histórica prevista para gran parte del país. Afirmó que su administración mantiene la coordinación con autoridades estatales y locales, y que la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) está preparada para responder ante cualquier eventualidad.
Recomendaciones y riesgos para la población
La FEMA instó a la población a seguir las indicaciones oficiales y a prepararse ante posibles cortes de electricidad que podrían afectar las comunicaciones, el transporte público y otros servicios esenciales. La agencia advirtió que las condiciones meteorológicas podrían dejar carreteras intransitables durante varios días.
En un comunicado, la FEMA recomendó disponer de agua potable y alimentos no perecederos para varios días, así como ropa de abrigo suficiente y mantas para todos los integrantes del hogar, incluidas las mascotas. Estas medidas buscan reducir los riesgos ante posibles interrupciones prolongadas de servicios básicos.
El Centro de Predicción del Clima del Servicio Nacional de Meteorología estimó que las temperaturas mínimas podrían alcanzar los -45 grados centígrados en algunas regiones del país. Según el organismo, el pronóstico indica que la ola de frío se extenderá al menos durante toda la próxima semana.
Impacto en el transporte y servicios
Las autoridades meteorológicas alertaron que el frío extremo representa un riesgo elevado de hipotermia y congelación en personas expuestas a la intemperie. "Prepárese para un frío potencialmente mortal", señaló el organismo federal en uno de sus avisos oficiales.
El impacto de la tormenta también se ha reflejado en el transporte aéreo. De acuerdo con información de ABC News, las cancelaciones de vuelos alcanzaron cifras récord, con unos 8.300 trayectos suspendidos durante el fin de semana, de los cuales 4.600 fueron cancelados solo el domingo.
El aeropuerto de Dallas, en el estado de Texas, figura entre los más afectados por las cancelaciones, lo que ha generado retrasos y complicaciones para miles de pasajeros. Las autoridades aeroportuarias han recomendado a los viajeros verificar el estado de sus vuelos y seguir las instrucciones de las aerolíneas.
La tormenta invernal continúa siendo monitoreada por las autoridades federales y estatales, mientras millones de personas permanecen bajo alertas meteorológicas ante uno de los episodios de clima extremo más severos de la temporada.