Una madre logró evitar un presunto abuso sexual contra su hija de 13 años al hacerse pasar por ella en mensajes de WhatsApp, colaborar con la policía y permitir la detención de un hombre de 32 años

El caso se inició cuando la adolescente recibió un mensaje sospechoso en su teléfono celular proveniente de un número desconocido. Según relató la madre al canal Globo, el remitente se presentó como el padre de un compañero de escuela de la menor, aunque ella nunca le había facilitado su número, lo que despertó sospechas.

Tras revisar el contenido del mensaje, la madre decidió responder haciéndose pasar por su hija, ya que tenía acceso a sus conversaciones desde una computadora. El contacto se produjo a través de WhatsApp, donde el hombre, tras un saludo inicial, cambió rápidamente el tono y comenzó a enviar mensajes de contenido sexual.

La mujer explicó que el sospechoso ofreció dinero a cambio de favores sexuales y envió fotografías personales, acciones que constituyen delitos según la legislación brasileña cuando involucran a menores de edad.

Identificación del sospechoso y denuncia

Para confirmar la identidad del hombre, la madre aceptó una transferencia de dinero a través de una aplicación de pago. De este modo, logró obtener el nombre completo del sospechoso, información que fue clave para presentar una denuncia ante la policía.

Las autoridades iniciaron una investigación inmediata y coordinaron un operativo para detener al hombre, quien continuaba creyendo que se comunicaba con una adolescente. Durante los intercambios, el acusado propuso concretar un encuentro presencial.

El lugar acordado fue el cine de un centro comercial de la zona, donde el hombre se presentó sin sospechar que el caso ya estaba bajo control policial.

La trampa y la detención

En el lugar, agentes de la Policía Civil aguardaban al sospechoso. Al llegar al punto de encuentro, fue detenido en el acto y trasladado a una comisaría local. Durante el procedimiento, el hombre intentó resistirse, lo que derivó en una imputación adicional.

El detenido quedó formalmente acusado por abuso de persona vulnerable, una figura legal que contempla los delitos sexuales contra menores de 14 años, independientemente de que exista contacto físico.

Por razones legales y para proteger la identidad de su hijo, la identidad del acusado no fue revelada por las autoridades ni por los medios locales.

Marco legal y avances de la investigación

La comisaria Kelin Deosti explicó que, según la ley brasileña, el abuso de menores se configura con la realización de actos sexuales o libidinosos, incluso sin contacto físico directo. “La violencia es absoluta”, señaló, al confirmar que la víctima tiene 13 años.

Las investigaciones también determinaron que el hombre accedió al teléfono de su propio hijo, sin su conocimiento, para obtener el número de la adolescente, lo que agrava la situación judicial.

Prevención y rol familiar

La madre destacó la importancia de la comunicación entre padres e hijos, señalando que la confianza permitió detectar la situación a tiempo y actuar de manera preventiva. Indicó que su decisión de denunciar tuvo como objetivo proteger a su hija y evitar que otras menores pudieran ser víctimas de hechos similares.

El caso continúa bajo investigación judicial, mientras el acusado permanece detenido y a disposición de las autoridades brasileñas.