Al menos 15 personas murieron y varias resultaron heridas este martes 3 de febrero de 2026, cuando un autobús que transportaba a cerca de 60 peregrinos religiosos volcó en el estado de Alagoas, en Brasil. El accidente motivó la declaración de luto oficial de tres días por parte del gobernador Paulo Dantas, quien se desplazó al sitio para coordinar las labores de rescate. La tragedia se atribuye preliminarmente a la pérdida de control del vehículo en una curva.
Los viajeros se dirigían hacia una peregrinación a Juazeiro do Norte, un importante centro religioso del país. Las víctimas fatales, aún sin identificación completa, incluyen siete mujeres, cinco hombres y tres niños. Fuentes oficiales de la gobernación de Alagoas no precisaron el número exacto de heridos, pero confirmaron que numerosos pasajeros fueron trasladados a hospitales en municipios vecinos.
Consternación en Brasil por el accidente
Para asistir a los casos más graves, se utilizaron helicópteros en las operaciones de evacuación, destacando la respuesta inmediata de los servicios de emergencia. El autobús provenía de pequeñas ciudades del interior de Alagoas, uno de los estados más empobrecidos de Brasil, y transportaba a fieles devotos que regresaban de su visita al santuario dedicado al Padre Cícero, una figura venerada en la región nordestina.
De acuerdo con testimonios de sobrevivientes recopilados por autoridades locales, el conductor invadió el carril contrario al perder el control en una curva pronunciada, lo que resultó en el volcamiento del vehículo. Este incidente resalta los riesgos viales en carreteras secundarias del interior de Brasil , donde factores como el mantenimiento deficiente y las condiciones climáticas pueden contribuir a siniestros similares.
La policía de tránsito de Brasil inició una investigación para determinar causas exactas, incluyendo posibles fallas mecánicas o exceso de velocidad, aunque no se han emitido conclusiones preliminares. El gobernador Paulo Dantas, al llegar al lugar del accidente, supervisó directamente las acciones de rescate y expresó condolencias a las familias afectadas.
Se declaró luto general en el estado
La declaración de luto oficial de tres días abarca todo el estado de Alagoas, con banderas a media asta en edificios públicos y suspensiones de eventos festivos. Esta medida busca honrar a las víctimas y apoyar a las comunidades impactadas, muchas de las cuales dependen de peregrinaciones religiosas como parte de su tradición cultural y espiritual.
La gobernación de Alagoas activó protocolos de apoyo psicológico para sobrevivientes y familiares, junto con asistencia financiera para cubrir gastos funerarios y médicos. Equipos forenses trabajan en la identificación de las víctimas mediante documentos y testimonios, mientras que el vehículo involucrado fue remolcado para peritajes técnicos. Organizaciones religiosas locales, incluyendo parroquias asociadas al culto del Padre Cícero, han ofrecido misas y oraciones en memoria de los fallecidos.