Un avión privado Bombardier Challenger 600 con ocho personas a bordo se estrelló y estalló en llamas al intentar despegar del Aeropuerto Internacional de Bangor, en el estado de Maine, Estados Unidos. Todo ocurrió en medio de una intensa tormenta de nieve que afecta gran parte del país. El incidente dejó siete fallecidos y un herido grave, según informes preliminares de la Administración Federal de Aviación (FAA).

La causa aparente se vincula al clima extremo, que ha generado caos en el transporte aéreo y terrestre en la región noreste. El vuelo, registrado bajo la matrícula N10KJ y propiedad de una firma de abogados con sede en Houston, Texas, no pudo completar el despegue y salió de la pista, según testigos y autoridades aeroportuarias. Equipos de emergencia respondieron inmediatamente, pero las condiciones meteorológicas complicaron las labores de rescate.

Avión privado estaba invertido sobre la pista

El sobreviviente fue trasladado a un hospital local en estado crítico, mientras que las identidades de las víctimas no han sido divulgadas pendientes de notificación a familiares. La FAA y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) han iniciado una investigación conjunta para determinar las causas exactas del accidente aéreo en Maine. Investigadores no pudieron acceder al sitio del siniestro debido a la acumulación de nieve.

Datos preliminares indican que el avión privado se encontraba invertido tras el impacto, y no se reportaron daños a instalaciones aeroportuarias ni a otros vuelos. Este accidente se produce en el contexto de una tormenta invernal masiva que ha azotado el noreste de Estados Unidos desde el fin de semana, causando cancelaciones masivas de vuelos, cierres de carreteras y alertas de emergencia en varios estados.

Bangor, una ciudad de aproximadamente 32 mil habitantes, registró acumulaciones de nieve superiores a 30 centímetros el domingo, con visibilidad reducida y condiciones de hielo en las pistas, factores que podrían haber contribuido al incidente del avión privado. Autoridades meteorológicas habían emitido advertencias sobre riesgos para la aviación, incluyendo turbulencias y formación de hielo en alas de aeronaves.

Otros accidentes de este mismo modelo de avión

El Bombardier Challenger 600 es un jet ejecutivo de mediano alcance, capaz de transportar hasta 12 pasajeros, y es comúnmente utilizado por empresas y firmas legales para viajes corporativos. Este modelo ha estado involucrado en incidentes previos relacionados con condiciones climáticas adversas, aunque la seguridad general de la flota es alta según registros de la FAA.

En los últimos años, tormentas de nieve en EE.UU. han provocado múltiples accidentes aéreos menores, pero este es uno de los más graves en Maine desde el año 2020. Organizaciones como la Cruz Roja han ofrecido apoyo a las familias afectadas, mientras que el aeropuerto de Bangor opera con restricciones, priorizando vuelos comerciales esenciales. Analistas de aviación señalan que el cambio climático podría intensificar eventos de clima extremo, aumentando riesgos para el sector aéreo en regiones como el noreste estadounidense.