El riesgo país de Ecuador continúa en descenso durante la última semana de noviembre y consolida un ambiente económico más estable. Este viernes 28 de noviembre, el indicador cerró en 554 puntos básicos , según los datos oficiales del Banco Central del Ecuador .
Este resultado destaca porque supera el comportamiento observado en los últimos seis años.
Riesgo país de Ecuador: histórico descenso del indicador
A inicios de la semana, el riesgo país de Ecuador incluso llegó al umbral de los 500 puntos , lo que generó una ola de expectativas positivas en distintos sectores.
El 24 de noviembre el índice inició la jornada en 631 puntos , mientras el país observó una tendencia sostenida a la baja en los días posteriores.
Durante el 25 de noviembre retrocedió a 595 puntos , y el 26 y 27 continuó el descenso hasta ubicarse en 571 puntos , cifra que ya se consideraba histórica para el actual Gobierno.
Desde el Ejecutivo se destacó que este nivel marcaba un hito económico. “Nosotros entramos a este Gobierno con 1.918 en riesgo país, hoy está en 571. Es el punto más bajo desde julio de 2019”, afirmó el presidente Daniel Noboa .
El Gobierno de Ecuador remarcó que cada reducción impulsa la llegada de inversión, motiva la generación de empleo y abre la puerta a financiamientos más favorables para el país.
El mandatario explicó que un indicador saludable permite emitir nueva deuda y bonos en condiciones beneficiosas. Esto se traduce en mayor liquidez y mejores posibilidades de financiar obra pública , fortalecer servicios estatales y apoyar sectores estratégicos como educación y desarrollo social.
“Para que se apoye también a los jóvenes a tener su residencia universitaria, a tener el equipamiento necesario en las universidades, a tener la posibilidad de una educación y una vida digna”, indicó Noboa.
El presidente también señaló que el riesgo país funciona como una “radiografía” de la situación económica y social del Ecuador.
Proyecciones
Antes de la pandemia, el riesgo país de Ecuador no lograba ubicarse por debajo del umbral de los 500 puntos , y durante el periodo más crítico superó los 6.000 puntos , un registro sin precedentes.
En los años posteriores el país atravesó momentos complejos que elevaron el indicador por encima de los 2.000 puntos , especialmente durante crisis políticas y fiscales.
La nueva tendencia al alza de la confianza internacional impulsa un clima más favorable hacia el cierre del año. Analistas consideran que, si se mantienen la estabilidad política y las señales fiscales positivas, este indicador podría consolidarse aún más en los próximos meses.