El sábado por la noche, un altercado entre un vendedor ambulante y agentes de seguridad ciudadana en el Parque Centenario de Manta generó controversia tras viralizarse un video en redes sociales.
El incidente, que incluyó golpes, ha desatado un debate sobre la regulación del comercio ambulante en el parque y las competencias de los agentes municipales .
En el video se ve que un vendedor ambulante fue retirado del Parque Centenario por intentar vender productos no autorizados.
Según lo establecido, al Parque Centenario no pueden ingresar vendedores ambulantes. Sin embargo a un pequeño grupo de 12 o 15 se les ha permitido ubicarse en un espacio cerca al parqueadero. Entre ellos hay vendedores de canguil, huevos de codorniz, algodón de azúcar, por ejemplo.
Según Xavier Briones , coordinador de Gestión Territorial, el joven, que vendía algodón de azúcar, ingresó al parque Centenario, donde solo los emprendedores registrados pueden operar. El forcejeo escaló a una pelea, captada en video y viralizada.
Daniela Pérez , administradora del espacio, explicó el pasado 4 de julio que solo los emprendedores del Departamento de Desarrollo Productivo, unos 70 por semana, están autorizados para vender allí. Estos pagan 1,86 dólares por metro cuadrado y deben mantener limpieza y orden en su stand.
Briones señaló que el vendedor, identificado con un chaleco celeste, posiblemente pertenece a una asociación regulada en las playas de Manta. Sin embargo, su presencia en el parque viola las normas . “Los agentes intentaron retirarlo, pero actuó de manera intimidatoria”, afirmó Briones, explicando el origen del conflicto.
El video viral muestra a dos agentes intentando contener al vendedor, quien se liberó y, según Briones, agredió verbalmente y con un palo. Esto provocó una reacción de los agentes, que incluyó golpes.
Manta cuenta con 128 agentes de seguridad ciudadana que operan en tres turnos de ocho horas. Cuatro están asignados al Parque Centenario por turno, apoyados por dos supervisores. Su función es controlar el orden público y regular el comercio ambulante, pero no tienen autoridad para sancionar directamente.
Un agente con 14 años de experiencia y que evitó identificarse contó que el trabajo es muy pesado cuando hay vendedores informales que no hacen caso, ni siquiera cuando se los trata amablemente. “Lo del sábado es un video incompleto, solo se ve el altercado pero nunca suben cuando mi compañero le explica en reiteradas ocasiones que no puede ingresar”, dijo.
Según Briones, los agentes pueden reportar infracciones y, en casos de agresión mayor, solicitar apoyo de la Policía Nacional. En este incidente, los agentes intentaron controlar al vendedor, pero la situación escaló. Por lo tanto, el municipio evaluará el caso para mejorar la gestión .
Briones señaló que vendedores ambulantes, como los que ofrecen alimentos con gas o artefactos calientes, representan riesgos para la seguridad . Mientras que los emprendedores registrados cumplen normas de presentación y limpieza, garantizando un entorno ordenado para los visitantes.
Los agentes de seguridad reciben capacitación constante, incluyendo cursos del Ministerio de Turismo, para manejar situaciones críticas. Mientras tanto, el municipio planea reunirse con el vendedor para dialogar y buscar soluciones, respetando su derecho al trabajo en espacios autorizados.