La implementación de la denominada tercera placa en Quito continúa en fase de preparación administrativa. El proyecto es impulsado por el Municipio de Quito mediante el Dispositivo Electrónico de Identificación Vehicular (DEIV), aprobado por el Concejo Metropolitano en enero de 2026. Sin embargo, su entrada en funcionamiento aún no tiene una fecha definitiva debido a que depende de procesos de contratación y de lineamientos técnicos de organismos estatales.

La iniciativa fue anunciada inicialmente para 2024. Luego se proyectó para 2025 y posteriormente para 2026. En la actualidad, las autoridades municipales sostienen que el cronograma dependerá de las decisiones que adopte la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) y del avance de los procedimientos administrativos.

El DEIV será obligatorio para los vehículos que aprueben la revisión técnica vehicular y sean matriculados dentro del Distrito Metropolitano de Quito. El objetivo es recopilar información más precisa sobre cada automotor y su propietario para fortalecer la gestión del tránsito y del transporte en la capital.

Cómo funcionará la tercera placa

El dispositivo será instalado en la parte interna del parabrisas. Tendrá elementos visibles y no visibles, similares a los sistemas electrónicos utilizados en peajes. Además, almacenará datos relacionados con el chasis y la placa del vehículo.

Según el Municipio, la herramienta permitirá agilizar procesos sancionatorios, optimizar el cobro de multas y facilitar futuras aplicaciones vinculadas a la movilidad urbana. Entre ellas constan sistemas de peajes urbanos y mecanismos automatizados de control vehicular.

La colocación del dispositivo será gratuita para los propietarios que aprueben la revisión técnica vehicular. Además, deberá renovarse cada cinco años. Si el equipo presenta daños, los conductores contarán con un plazo de hasta 30 días para reemplazarlo.

Transparencia y control automatizado

Las autoridades municipales sostienen que el DEIV contribuirá a evitar alteraciones en matrículas y posibles manipulaciones en la codificación del número de chasis de los vehículos.

El secretario de Movilidad, Alex Pérez, explicó anteriormente que la herramienta deberá integrarse con otros sistemas tecnológicos para cumplir sus objetivos. En ese contexto señaló: "Que los vehículos tengan este dispositivo no va a solucionar nada si no lo utilizamos de forma correcta. Sí se reducirán los niveles de corrupción, porque al usar chips automáticos para controlar el pico y placa ya no tengo personas verificando si se cumple o no; simplemente se generan las multas correspondientes".

Asimismo, el funcionario indicó que la meta es reducir la interacción directa entre agentes de tránsito y conductores. De esa forma se busca fortalecer la transparencia en los controles y en la aplicación de sanciones.

Modelo de gestión y competencias

En marzo de este año, el Concejo Metropolitano conoció el modelo de gestión diseñado para la implementación del DEIV o tercera placa.

De acuerdo con Pérez, el esquema define la estructura institucional y operativa que permitirá administrar el sistema. También busca generar información útil para la planificación y el control del tránsito dentro de una estrategia de movilidad inteligente.

La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) administrará la plataforma tecnológica. Por su parte, la Secretaría de Movilidad actuará como ente rector y será responsable de establecer normas técnicas y autorizar aplicaciones desarrolladas con esta tecnología.

Pérez explicó: "El modelo de gestión define los usos que tendrá el DEIV, entre ellos el conteo vehicular, la administración de flotas de transporte público, la gestión de peajes y parqueaderos, así como el control de la restricción vehicular pico y placa".

El papel de la ANT en el proceso

Tras la presentación del modelo de gestión, el Municipio informó que el siguiente paso contempla la contratación para adquirir los dispositivos y la instalación de portales tecnológicos en puntos estratégicos de la ciudad.

No obstante, el cabildo precisó que los avances dependen de los lineamientos técnicos que debe emitir la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). La AMT confirmó que actualmente desarrolla los procesos administrativos necesarios para continuar con la implementación.

La ANT impulsa un proyecto nacional denominado Registro Nacional Único de Tránsito y Transporte Terrestre o Tercera Placa, que busca reemplazar alrededor de 200 bases de datos municipales relacionadas con la matriculación vehicular. Además, prevé registrar nuevamente el parque automotor del país en una plataforma unificada.

En paralelo, el Municipio de Quito proyecta adquirir 600.000 dispositivos electrónicos, cifra que supera el actual parque automotor de la ciudad, estimado en aproximadamente 587.000 vehículos. Estos equipos serán entregados sin costo durante el proceso de revisión técnica vehicular.