Productores de plátano barraganete en Manabí reciben hasta 2,50 dólares menos por cada caja de exportación. Esta caída en el precio, que se ubica actualmente entre los 5 y 6 dólares, contrasta drásticamente con el valor oficial establecido en 7,50 dólares, lo que impacta severamente la rentabilidad de los agricultores.

La informalidad en el mercado es una de las principales causas de esta devaluación, impidiendo que se respete el precio mínimo referencial. Esta problemática se agrava con factores climáticos y de demanda internacional, generando un escenario complejo para uno de los productos agrícolas más importantes de Manabí, y el resto del país.

Factores que impulsan la caída de precios

Víctor Vélez, un productor de plátano barraganete, explicó que la disminución de los precios responde, en gran medida, a la llegada de las primeras lluvias. Este fenómeno meteorológico históricamente presiona los precios a la baja en el sector bananero. Vélez recordó que el año pasado el mercado alcanzó cifras récord, con costos que llegaron hasta los 20 dólares por caja, un escenario muy distinto al que se vive en la actualidad.

A esta situación se suma la época de frío que atraviesan algunos sectores de Estados Unidos, uno de los principales destinos del plátano ecuatoriano. Las bajas temperaturas en el país norteamericano reducen significativamente la demanda del producto, afectando directamente las exportaciones y, por ende, los precios pagados a los productores.

La informalidad: un obstáculo persistente

Rafael Torres, presidente de la Federación Nacional de Productores de Plátano del Ecuador (Fenaprope), destacó que los productores asociados a su organización sí reciben el precio mínimo referencial de 7,50 dólares por caja. Sin embargo, lamentó que la informalidad abarque a la mayoría de los productores, quienes se ven obligados a vender por debajo del precio oficial al depender de intermediarios.

Desde el sector destacan que la dependencia de intermediarios en un mercado informal deja a muchos agricultores sin la capacidad de negociar, forzándolos a aceptar precios que apenas cubren sus costos de producción. Esta dinámica perpetúa un ciclo de baja rentabilidad y vulnerabilidad económica para quienes no están agremiados o tienen acceso directo a los canales de exportación formales.

Mercados alternativos y otras variedades

A pesar del panorama desalentador para el plátano barraganete de exportación, no todos los mercados presentan el mismo comportamiento. Limber Cedeño, comercializador de este producto, indicó que el plátano jecho, que se exporta a Colombia, mantiene mejores precios.

El plátano jecho destinado al mercado colombiano oscila entre los 8 y 9 dólares por caja, convirtiéndose en una alternativa más atractiva para ciertos productores.

Esta diferencia subraya la importancia de diversificar mercados y variedades para mitigar los riesgos asociados a la volatilidad de los precios en un solo segmento o destino.

Productores coinciden en que la situación actual exige una mayor atención a las estructuras de comercialización y al fortalecimiento de los productores para garantizar que reciban un precio justo por su trabajo, fundamental para la sostenibilidad de la actividad platanera.

Con información de Leandro Vélez.