El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, alertó este martes que las consecuencias humanitarias de la escalada de violencia en Oriente Próximo, tras el ataque del 28 de febrero de Estados Unidos e Israel contra Irán, son "cada vez más desalentadoras", debido al impacto sobre la población civil y la infraestructura esencial.
Impacto en civiles e infraestructura
Fletcher señaló que los ataques están afectando hogares, hospitales y escuelas, y subrayó que la población civil es la principal perjudicada por el aumento de las tensiones en la región.
Según detalló, infraestructuras civiles han sido atacadas en Irán, Líbano, Siria, los territorios palestinos ocupados, Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Kuwait y Arabia Saudí, entre otros países.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a todas las partes a actuar con "máxima moderación" y regresar a la mesa de negociaciones para evitar una mayor escalada y proteger a civiles e infraestructuras críticas.
Planes de contingencia y riesgos económicos
Tras evaluar la magnitud de la respuesta requerida, Fletcher informó que se activaron planes de contingencia en Irán, Afganistán, Pakistán, Líbano, los territorios palestinos ocupados, Siria y Yemen. No obstante, advirtió que la limitada presencia de organizaciones internacionales en Irán complica las operaciones humanitarias.
El funcionario también alertó sobre el estrecho de Ormuz, principal ruta mundial de transporte de petróleo y gas. Señaló que, si continúa interrumpido, podrían aumentar los precios de los alimentos y verse afectados los sistemas de salud y suministros básicos que dependen de importaciones.
La ONU indicó que está preposicionando reservas, identificando rutas alternativas de suministro y preparando mecanismos de financiación rápida, incluyendo posibles asignaciones del Fondo Central para la Acción en Emergencias.
Situación en Afganistán, Gaza y Líbano
En Afganistán, donde casi 22 millones de personas requieren ayuda humanitaria, la ONU advirtió que una escalada regional podría agravar la inseguridad alimentaria que ya afecta a más de 17 millones.
En los territorios palestinos ocupados, el impacto operativo ha sido inmediato. Aunque el paso de Kerem Shalom fue reabierto para el ingreso gradual de combustible y ayuda, el cruce de Rafá permanece cerrado. Las evacuaciones médicas siguen suspendidas, afectando a más de 18.000 pacientes, incluidos 4.000 niños.
En el sur del Líbano, los ataques han dejado más de 50 muertos y 150 heridos, además de desplazamientos masivos, según datos expuestos por la ONU.
Preocupación por derechos humanos en Irán
La portavoz del Alto Comisionado, Ravina Shamdasani, expresó preocupación por el bienestar del pueblo iraní y pidió el restablecimiento inmediato de los servicios de telecomunicaciones para garantizar acceso a información esencial.
También solicitó la protección y liberación de presos políticos detenidos arbitrariamente, subrayando que los derechos humanos deben ocupar un lugar central en el futuro del país.