La iraní Narges Mohammadi, Premio Nobel de la Paz 2023, denunció que fue ingresada en el hospital hasta en dos ocasiones debido a las palizas que las fuerzas de seguridad le propinaron durante su arresto del pasado viernes.
La activista fue detenida durante un acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, fallecido en circunstancias sospechosas.
Mohammadi realizó una breve llamada telefónica en la víspera con su familia tras casi tres días sin información sobre su paradero. Allí, aseguró que "fue atacada por agentes vestidos de civil con fuertes y repetidos golpes con porras en la cabeza y el cuello ".
"Declaró en la llamada que la intensidad de los golpes fue tan fuerte, contundente y repetida que fue trasladada a urgencias en hasta dos ocasiones", dijo en un comunicado la Fundación Narges.
La organización agregó que las fuerzas de seguridad la llegaron a amenazar de muerte, con frases como 'haremos que tu madre se ponga de luto'.
Mohammadi ya habría pedido a su equipo legal que presente "de inmediato" una denuncia formal contra las fuerzas de seguridad, por los actos de "violencia" durante su arresto. Mientras que la acusan de presuntamente "cooperar con el Gobierno israelí".
La activista iraní informó a su familia que "no se le ha dado ninguna explicación" con respecto a su detención. Además, desconoce "qué autoridad la mantiene retenida". "Su estado físico en el momento de la llamada no parecía bueno ", agregó la fundación Narges.
La Fundación Narges ya denunció durante el fin de semana "palizas, insultos y obscenidades" durante la detención de Mohammadi --condenada a nivel internacional-- en el acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, que falleció hace unas semanas en "extrañas circunstancias".
Al menos detuvieron a 39 personas durante el acto, según confirmó la Fiscalía de la ciudad iraní de Mashhad. Entre los arrestados, además de la Premio Nobel de la Paz, estaría el hermano de Alikordi, Yavad Alikordi.
Figuras como la también Nobel iraní Shirin Ebadi, el Comité Noruego del Nobel, el preso político Ahmad Reza Haeri o el heredero del trono iraní, Reza Pahlaví, condenaron la detención de Mohammadi y de otros activistas. La flamante Nobel de la Paz 2025, la venezolana María Corina Machado, también expresó su rechazo.
A Mohammadi le dieron libertad provisional en diciembre de 2024 a raíz de una solicitud por motivos médicos aprobada por la Fiscalía de Teherán. Meses antes, en octubre, la habían hospitalizado después de que su familia denunciara que las autoridades iraníes llevaban más de dos meses impidiendo que recibiera tratamiento pese al deterioro de su estado de salud.
Desde que la liberaron, su círculo cercano advirtió de una posible nueva detención. La activista ha sufrido múltiples infartos y tuvo una cirugía de emergencia en 2022. Además, ha pasado la mayor parte de los últimos 20 años de su vida entre rejas.
Hasta en cinco ocasiones han sentenciado a Mohammadi, acumulando una pena total de 31 años de cárcel. Esto, fundamentalmente por su papel en las protestas contra el estricto código de vestimenta en Irán.
La activista ha mostrado su apoyo en reiteradas ocasiones a las manifestaciones antigubernamentales por la muerte de Mahsa Amini.