Acostumbrada a lanzar preguntas sin filtro, Mariela Viteri decidió cambiar de lugar y ponerse frente a sí misma. A sus 57 años, la presentadora aceptó el reto de realizarse una autoentrevista en el programa Los Hackers, espacio del que forma parte, enfrentándose a los cuestionamientos más directos y polémicos que suelen marcar el sello del formato.
La experiencia no fue sencilla. Estar en el rol de entrevistada le removió emociones y la llevó a revivir situaciones personales que, en más de una ocasión, han generado incomodidad tanto en ella como en sus invitados.
La pregunta que incomodó
Uno de los momentos más tensos del segmento llega con una interrogante clásica y controversial: "¿Se casó virgen?". La reacción de Mariela fue honesta y sin evasivas. "Duele que te pregunten esas cosas", confesó posteriormente, reconociendo que responder desde lo personal no siempre resulta fácil, aunque decidió hacerlo con frontalidad.
A pesar del impacto emocional, la comunicadora aseguró que asumió el reto con responsabilidad y respeto hacia sí misma.
Sin arrepentimientos
Lejos de arrepentirse, Viteri defendió su estilo directo y transparente. Afirmó que no cambiaría la manera en la que entrevista, ni siquiera cuando las preguntas son incómodas. "Prefiero ser amable a tener la razón. La amabilidad es bonita y trato de manejarme así, incluso con preguntas muy picantes", expresó.
Para ella, la autenticidad sigue siendo la base de su carrera, incluso cuando eso implica exponerse.
Una puesta en escena distinta
La producción del segmento requirió cerca de cuatro horas de grabación. El equipo, liderado por Óscar Hidalgo, apostó por una propuesta visual más cinematográfica, con juegos de luces, actuación y edición cuidada para acompañar el tono introspectivo del ejercicio.
Mariela asumió un doble rol frente a cámaras, algo que —según confesó— nunca imaginó hacer, pero que terminó convirtiéndose en una experiencia tan creativa como desafiante.
Una idea adaptada al estilo del programa
En el proyecto también participaron Betty Mata y Gustavo Segale, quienes aportaron desde la parte creativa. Aunque la dinámica no es nueva, el equipo logró adaptarla al lenguaje propio de Los Hackers. Por ahora, no se ha confirmado si otros integrantes del programa se someterán al mismo ejercicio.