Ecuador estuvo representado por un manabita en la Copa Mundial del Helado Artesanal desarrollada del 16 al 20 de enero en la Feria SIGEP, en Rímini, Italia, uno de los escenarios más exigentes del circuito internacional especializado. Marco Andrade llevó una propuesta basada en técnica, planificación y uso de materias primas locales, en una competencia que reunió a delegaciones de países con amplia trayectoria en el sector, según comentó en entrevista con Manavisión Plus.
El evento se desarrolló durante cinco días y concentró a los principales referentes internacionales. Para Ecuador, la presencia en este espacio significó un desafío desde el inicio, al tratarse de su primera participación en una competencia de este nivel, considerada de élite por el rigor de sus pruebas y la experiencia de los equipos participantes.
La preparación previa se extendió durante un año completo. Andrade mantuvo entrenamientos constantes y concentraciones intensivas los fines de semana, con jornadas de entre diez y doce horas diarias. Este proceso permitió llegar al evento con una propuesta definida y ajustada a los parámetros técnicos exigidos por la organización.
El desplazamiento hasta Europa implicó una logística compleja. La delegación partió desde Quito el 7 de enero y enfrentó un trayecto superior a las 18 horas, además del traslado de utensilios, equipos e insumos necesarios para cumplir con las pruebas. A esto se sumó la adaptación al cambio horario y a un entorno donde los equipos europeos contaban con ventajas operativas, sostuvo Andrade, maestro heladero manabita.
Jornadas exigentes y alto nivel competitivo
Durante el evento, Ecuador fue ubicado en un grupo junto a Francia e Italia, países considerados referentes históricos. Este escenario elevó el nivel de exigencia y obligó a mantener precisión técnica en cada fase del trabajo, desde el montaje hasta la presentación final, manifestó en el diálogo.
Las jornadas iniciaban alrededor de las 05h00 y se extendían hasta la tarde, con tiempos estrictos para cada prueba. Cualquier error podía generar sanciones. La propuesta ecuatoriana logró completar todas las fases sin penalizaciones, uno de los principales objetivos planteados antes del viaje.
El jurado evaluó parámetros técnicos, ejecución, equilibrio de sabores y coherencia conceptual. En ese contexto, la delegación logró presentar íntegramente su trabajo, cumpliendo con los estándares establecidos y dejando una primera experiencia competitiva sólida para el país, indicó Andrade.
Helado: Propuesta basada en productos locales
La propuesta presentada incluyó ingredientes de distintas zonas del país, bajo una temática inspirada en Galápagos. Se elaboraron copas con café, mandarina y caramelo salado; paletas con banana caramelizada y vainilla; y una torta fría con mango manabita en temporada, combinada con gelatina de frambuesa.
También se incorporaron preparaciones gastronómicas saladas, como tomate acompañado de humita y combinaciones de plátano con salmón y miel de cacao. Estas pruebas exigieron precisión técnica y dominio del equilibrio entre sabores dulces y salados.
Una de las instancias más complejas fue la denominada "caja sorpresa", en la que el ingrediente asignado fue el coco, dijo. Esta preparación permitió alcanzar uno de los mejores resultados parciales de la delegación, al integrar técnica, sabor y creatividad dentro del tiempo establecido.
Resultados y proyección futura
Aunque el primer lugar fue obtenido por Singapur, país que llevó el título fuera de Europa en esta edición, la participación ecuatoriana dejó resultados relevantes en términos de aprendizaje y experiencia. El proceso permitió identificar fortalezas y aspectos a mejorar, especialmente en logística, tiempos de trabajo y adaptación a escenarios internacionales.
La experiencia adquirida servirá como base para futuras participaciones en competencias especializadas. Andrade evalúa su presencia en otros certámenes internacionales y un eventual regreso al mundial con una preparación más amplia y estratégica.
En el plano local, esta participación se vincula con el reconocimiento de Manabí como región gastronómica mundial. La provincia cuenta con frutas, cacao, coco y productos del mar, materias primas que fortalecen propuestas con identidad y proyección externa, comentó Andrade.
Desde POP2GO (su heladería), Andrade desarrolla una línea con identidad territorial y trabaja en la ampliación de su oferta hacia áreas como chocolate, pastelería y productos profesionales, con el objetivo de diversificar su actividad y fortalecer su propuesta técnica.
La experiencia en Italia evidenció, según dijo, que el helado ecuatoriano puede competir en escenarios de alta exigencia cuando existe planificación, técnica y uso estratégico de materias primas locales, abriendo nuevas oportunidades para la gastronomía manabita en el contexto internacional.