Este sábado 25 de abril de 2026, la dirigente del movimiento político Revolución Ciudadana, Luisa González, arribó al Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito, cumpliendo con su anuncio previo de retorno al país. A su llegada, fue recibida por militantes y seguidores, aprovechando la oportunidad para desmentir categóricamente las versiones que circulaban en medios digitales sobre una supuesta solicitud de asilo político en México.

González enfatizó que no ha iniciado ningún proceso de asilo en ningún país y reafirmó su compromiso con el Ecuador. Según explicó, su reciente agenda internacional incluyó visitas coordinadas con partidos de izquierda en el marco del Global Progressive, una instancia que, según la dirigente, promueve la unidad de organizaciones de diversas regiones para fomentar la paz y el trabajo armónico entre las naciones, alejándose de políticas de dominación.

Críticas a la gestión económica y el discurso oficial

Durante su declaración ante la prensa, Luisa González cuestionó el manejo económico del Gobierno. Recordó las palabras del presidente Daniel Noboa durante la campaña electoral —"Cuando no se roba, alcanza"— para interpelar la administración actual. González expresó su preocupación por la falta de recursos para el mantenimiento de hospitales, centros de salud y carreteras, contrastando esta situación con periodos anteriores donde, según sus afirmaciones, el dinero sí alcanzaba para obras de infraestructura y abastecimiento de medicinas.

Asimismo, la Secretaria de Revolución Ciudadana criticó la política exterior del actual mandatario. La dirigente señaló que, en lugar de generar conflictos con países como Rusia, México o Colombia, el Ejecutivo debería enfocarse en devolver al Ecuador a la comunidad internacional en un ambiente de armonía que facilite la generación de empleo y mejores condiciones de vida para la ciudadanía.

Denuncias sobre el sistema judicial y la democracia

En otro punto de su intervención, Luisa González se refirió a las declaraciones del ministro Reinvart sobre sus dispositivos electrónicos. La dirigente manifestó su malestar ante la afirmación de que se habrían encontrado pruebas en sus equipos sin que ella haya sido llamada a la apertura formal de los mismos. Denunció que estas acciones, sumadas a los allanamientos, sugieren un presunto control sobre la justicia en el país y el riesgo de que se utilicen estos procedimientos para "sembrar pruebas".

Respecto al panorama electoral, González denunció la existencia de lo que calificó como una "democracia simulada". Afirmó que el gobierno está ejerciendo amenazas contra otras organizaciones políticas, condicionándolas a presentar candidatos afines bajo la advertencia de persecuciones por parte de la Fiscalía o el SRI. Según la dirigente, el Gobierno y las instituciones electorales deberían garantizar procesos transparentes en lugar de intentar controlar la participación política.

Llamado a la unidad de los movimientos locales

Finalmente, Luisa González hizo un llamado a la unidad de diversos sectores del país, incluyendo al movimiento campesino y la Conaie, así como a partidos de parroquias, cantones y provincias. González propuso dejar atrás las divisiones para enfocarse en un objetivo común: "rescatar el país". Instó a los actores políticos y sociales a trabajar con fe y esperanza, evitando que el Estado siga siendo gestionado, según sus palabras, "como un pastel de cumpleaños".

Luisa González reafirmó que, pese a las presiones, continuará trabajando con las organizaciones de izquierda tanto a nivel nacional como internacional. Aunque no adelantó detalles sobre las listas electorales para las elecciones seccionales, aseguró que esta información será comunicada oportunamente, manteniendo el enfoque en el fortalecimiento de su movimiento y la búsqueda de soluciones a las crisis que, a su juicio, atraviesa actualmente el Ecuador.