Rafael Torres Gómez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Plátano del Ecuador (FENAPROPE), impulsa la creación de una ley específica para el sector platanero. La propuesta busca regular la cadena de valor, proteger al productor y consumidor, y fomentar el desarrollo técnico. El 14 de julio de 2025, la FENAPROPE presentó el proyecto de ley a la Comisión de Soberanía Alimentaria de la Asamblea Nacional, con el objetivo de separar al plátano de la Ley del Banano y Plátano y Musáceas Afines.
La necesidad de una ley propia, según FENAPROPE
El sector platanero en Ecuador opera bajo la Ley del Banano y Plátano y Otras Musáceas Afines. Sin embargo, la FENAPROPE argumenta la necesidad de una legislación independiente. Rafael Torres Gómez señala que el plátano, a diferencia del banano, es una hortaliza y forma parte fundamental de la canasta básica familiary la seguridad alimentaria del país.
Actualmente, el plátano ocupa el segundo lugar en el consumo per cápita en Ecuador, solo después del arroz, con 40 kilos por persona al año, una cifra que podría incrementarse en un 50% en los próximos cinco años. Esta diferenciación es clave para establecer políticas y regulaciones que respondan a las particularidades del cultivo y su cadena de valor.
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Torres Gómez destacó que el artículo 8 de la ley actual prohíbe nuevas siembras de banano y plátano, una medida que, si bien protege al pequeño productor en momentos de precios altos, es objeto de cuestionamiento. LaFENAPROPE defiende el mantenimiento de esta restricción para evitar una sobreoferta que devalúe el producto, una lección aprendida de periodos anteriores con precios irrisorios.
Regulación de precios y comercialización
Uno de los pilares de la propuesta de la FENAPROPE es la regulación y el control del pago contra entrega. Actualmente, los productores de plátano entregan su fruta sin conocer el precio final que recibirán, con pagos demorados hasta una semana. Torres Gómez enfatiza que esta práctica perjudica al productor, quien no tiene certeza sobre sus ingresos. La nueva ley busca establecer mecanismos que aseguren un precio justo y un pago inmediato al momento de la venta, similar a lo que ocurre con otros productos.
FENAPROPE expuso que un racimo de plátano vendido por el productor en Santo Domingo en 15 dólares alcanza los 45 dólares en ciudades como Quito. Esto deja una diferencia de 25 dólares que no beneficia ni al productor ni al consumidor final. La ley propuesta aspira a transparentar esta cadena de comercialización y proteger al consumidor de precios excesivos, asegurando que el plátano no se convierta en un lujo para el consumidor final.
Programas nacionales, la propuesta de Fenaprope
Por su parte, la Federación propone la creación de un programa nacional para el sector platanero, con el objetivo de implementar un enfoque técnico que fortalezca la producción en todo el país, no únicamente en provincias como Manabí y Santo Domingo, las cuales son las mayores productoras. Estos programas, que existieron en las décadas de los 80 y 90, resultan esenciales para mejorar la tecnificación y productividad.
Actualmente, la falta de tecnificación es un desafío que se refleja en una baja productividad, con un promedio de 250 cajas por hectárea al año, muy por debajo de las 800 a 1000 cajas que alcanzan productores tecnificados.
La FENAPROPE también plantea un modelo de auto-financiamiento para el sector. Los productores aportarían un porcentaje de su producción, estimado entre el 2% y 3%, para financiar los proyectos y programas del sector. Este mecanismo busca asegurar que el desarrollo del sector no dependa exclusivamente de la inversión estatal. El plátano contribuyó con un promedio de 200 millones de dólares en divisas en 2024, destacando su relevancia económica para el país.
Impacto en la productividad y empleo
Por ejemplo, la falta de inversión en tecnificación y control de enfermedades como la sigatoka negra y el moko afecta gravemente la productividad del plátano. En particular, la sigatoka negra, presente en todo el país desde la década de 1970, y el moko, que ha afectado aproximadamente 10.000 hectáreas en los últimos 13 años, requieren un control fitosanitario y nutricional riguroso. Sin embargo, estos esfuerzos son a menudo insuficientes debido a la falta de recursos y capacitación. La FENAPROPE busca con la nueva ley impulsar programas que aborden estas problemáticas y mejoren la calidad de la fruta.
El sector platanero genera más de40.000 fuentes de empleo permanentes, directas e indirectas, lo que subraya su importancia social. La economía circular del plátano, donde "nada se rechaza, todo se transforma", es un valor añadido, según Torres Gómez. La propuesta de ley busca fortalecer esta cadena productiva y asegurar la sostenibilidad de estos empleos. La FENAPROPE ha solicitado una audiencia con el presidente de la República para presentar directamente la propuesta y destacar la importancia estratégica del sector.