La Casa Blanca confirmó este lunes 26 de enero la apertura de una investigación en torno a la muerte de Alex Pretti, un enfermero que falleció tras ser tiroteado por agentes de ICE durante un operativo antiinmigración en Minneapolis, Minnesota.

Este anuncio llega en medio de una creciente indignación pública y tensiones significativas entre las autoridades federales y los gobiernos locales.

Según informó Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, la Administración está llevando a cabo una revisión exhaustiva de todos los aspectos relacionados con el incidente. Leavitt detalló que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) están colaborando activamente en la pesquisa para determinar las circunstancias exactas del tiroteo.

Sin embargo, la portavoz mantuvo la postura oficial que responsabiliza a las autoridades estatales y municipales de "mentir" y de fomentar la acción de "agitadores de izquierda" en respuesta a las operaciones federales en la región.

La Casa Blanca sobre el hecho

La muerte de Pretti, ocurrida el pasado fin de semana, generó un fuerte rechazo en la población, especialmente porque es la segunda vez en tan solo 17 días que un ciudadano estadounidense pierde la vida por disparos de agentes federales en Minnesota.

Inicialmente, las autoridades federales se habían negado a investigar el suceso, a pesar de la presión social y las reiteradas peticiones de las autoridades locales para esclarecer los hechos. Las autoridades estatales y municipales de Minnesota manifestaron su firme intención de esclarecer lo ocurrido, pero la jurisdicción principal para este tipo de incidentes recae en las agencias federales.

En un principio, estas últimas señalaron a Pretti como responsable por portar un arma, argumento que rápidamente fue cuestionado. Se confirmó que el enfermero contaba con una licencia válida para portar su arma, y su posesión era completamente legal en el estado.

Sobre lo ocurrido con Pretti

Además, imágenes difundidas en redes sociales, grabadas durante el incidente, muestran a Pretti siendo reducido por al menos cuatro agentes federales en el momento del tiroteo, sin que se evidencie en ningún momento que hubiera sacado su arma o representara una amenaza inminente.

Este incidente se suma a una serie de eventos polémicos que han exacerbado las tensiones en la región. Entre ellos, se encuentra la muerte de Reneé Good el 7 de enero, también a manos de agentes de ICE, y la controvertida detención de un niño de cinco años.

Ante esta escalada de situaciones, las autoridades municipales y estatales han solicitado de manera urgente la retirada de las fuerzas federales adicionales desplegadas en la zona y el fin de lo que han calificado como una "ocupación" en la ciudad, argumentando que su presencia está generando más conflictos que soluciones.

La controvertida defensa de los agentes federales

En una declaración que avivó aún más la controversia y la indignación pública, Gregory Bovino, comandante de la Patrulla Fronteriza en Minneapolis, afirmó que los agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) involucrados en el operativo son, a su juicio, las verdaderas víctimas del suceso. El incidente tuvo lugar el sábado, cuando un agente disparó contra Pretti durante un disturbio registrado en esa ciudad del estado de Minnesota.

Según explicó, el escenario en el que se produjo el enfrentamiento con el ICE resultó particularmente complejo, con presencia de disturbios y alto nivel de tensión. En ese marco, defendió que los agentes actuaron ante una amenaza percibida, relacionada con la presencia de un arma en el lugar.

El comandante reveló además que los agentes involucrados continúan en funciones, aunque es probable que sean reasignados temporalmente. "Estos agentes de la Patrulla Fronteriza serán más que probablemente destinados a funciones administrativas (...) en otro lugar", indicó, mientras se desarrolla la investigación.

En ese marco, justificó la acción de los agentes como una respuesta necesaria ante una amenaza percibida, relacionada con la presencia de un arma en el lugar. El comandante también reveló que los agentes implicados en el tiroteo continúan en funciones, aunque es probable que sean reasignados temporalmente a tareas administrativas en otra ubicación mientras la investigación sigue su curso, una medida que busca mitigar la presión sin apartarlos completamente de sus responsabilidades.