Detrás de su sonrisa icónica y su imagen de estrella consolidada, Julia Roberts esconde una historia de vulnerabilidad. La actriz, ganadora del Óscar por Erin Brockovich, recordó en una entrevista con People que sus primeros pasos en la industria del cine fueron más duros de lo que muchos imaginan.
“No creo que haya entrado en mi carrera con mucha confianza”, confesó. “Encontré algunas personas críticas que fueron realmente crueles, y fue un desafío decidir qué tipo de persona quería esforzarme por ser”. Roberts compartió esta reflexión durante una conversación con la actriz Ayo Edebiri, su compañera en la película After the Hunt, dirigida por Luca Guadagnino.
El camino hacia el éxito no fue sencillo
Julia Fiona Roberts nació el 28 de octubre de 1967 en Smyrna, Georgia. Su salto a la fama ocurrió en 1990 con Pretty Woman, cinta que la catapultó como una de las intérpretes más queridas del mundo.
Sin embargo, antes de alcanzar el reconocimiento, enfrentó una etapa de inseguridades marcada por la crítica y el juicio ajeno. “ Ser insegura puede ser paralizante. Si alguien me avergonzaba, me quedaba estática”, relató. “Aprender a navegar eso fue fundamental, porque esta no es una industria en la que puedas estar si no soportas las críticas o la dureza”.
Julia Roberts: de la vergüenza a la fortaleza
La actriz recordó que entre los 15 y los 25 años su camino estuvo lleno de tropiezos, pero que esas experiencias moldearon su carácter. “Ahora veo esas lecciones como las más valiosas, porque demostraron mi resistencia ante mí misma”, afirmó.
Incluso compartió una anécdota de su niñez que refleja su empatía : “Recuerdo haberme quedado despierta una noche para ver a un trompetista en The Tonight Show. Se tropezó en el escenario y sentí vergüenza como si me hubiera pasado a mí”.
Esa sensibilidad, asegura, fue una de las características que más tuvo que aprender a equilibrar para sobrevivir en un entorno competitivo como el de Hollywood.
Su regreso con un drama psicológico
En After the Hunt (Cacería de brujas), su más reciente película, Roberts interpreta a Alma Imhoff, una profesora universitaria que enfrenta un dilema ético cuando una de sus alumnas denuncia a un colega por conducta inapropiada. El filme, protagonizado también por Andrew Garfield y Ayo Edebiri, se estrenó este mes y marca su regreso a los dramas profundos.
Una actriz que inspira a nuevas generaciones
A lo largo de su carrera, Roberts ha obtenido un Óscar, tres Globos de Oro y un BAFTA, además de más de 50 reconocimientos internacionales. Pero, más allá de los premios, la actriz considera que su mayor logro es haber aprendido a confiar en sí misma.
“Fue más sobre quién quería ser como persona que sobre el tipo de carrera que quería tener” , señaló. Hoy, esa confianza la convierte no solo en un ícono del cine, sino en un referente de resiliencia femenina.