La jornada laboral en Ecuador podría cambiar con la redistribución de las 40 horas de trabajo semanales, una propuesta que ya se ha planteado antes en el país.
En 2009, en el Gobierno del entonces presidente Rafael Correa, el sector bananero planteó esta opción, pero finalmente muchos agricultores dijeron que no se ajustaba a la realidad.
Ya casi al término de su mandato, en 2016, en una reforma laboral se incluyó la propuesta, pero estaba ligada al estatus financiero de las empresas, la medida no prosperó.
Ahora, durante el mandato del presidente Daniel Noboa, el ministro de Trabajo, Harold Burbano, dijo que las 40 horas semanales podrán distribuirse entre cuatro y seis días, siempre por acuerdo entre las partes y sin afectar los derechos laborales.
"Se puede trabajar menos horas diarias durante más días, según la necesidad de cada sector", dijo el funcionario.
Además comentó que "estas modalidades ya existen en la práctica" y que la "norma debe adecuarse a la realidad, no al revés".
Según dijo, la propuesta está más dirigida "a jóvenes que estudian y trabajan, además de a mujeres con responsabilidades de cuidado".
El anuncio de la posible nueva jornada laboral en Ecuador, que se tratará la próxima semana en el Consejo Nacional de Trabajo y Salario, ha despertado la inquietud de los trabajadores del país.
Trabajadores
Ezequiel Zambrano, actualmente desempleado, contó a este medio que muchas empresas hacen trabajar a sus empleados más del tiempo establecido sin ningún tipo de remuneración adicional, incluso los domingos.
Sin embargo, si finalmente la medida prospera, él consideró que la mayoría optaría por trabajar más horas para tener tres días libres a la semana.
Mientras que para la trabajadora Karla Anchundia, la medida es buena, siempre y cuando se aplique de forma correcta por parte del empleador. "Debe haber un control, no quiere decir que ahora me van a hacer trabajar seis días a la semana y finalmente sigo trabajando las ocho horas", comentó.
Destacó que este cambio de horarios en la jornada laboral en Ecuador favorece más a los jóvenes, pues no están ligados al cuidado de niños u otras responsabilidades, por lo que tienen disponibilidad de aceptar nuevos horarios en función de sus intereses.
Gremios rechazan la propuesta de nueva jornada laboral en Ecuador
Edison Deleg, secretario general de los Trabajadores de la Salud del Azuay y vicepresidente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT) en la provincia, rechazó la propuesta. La calificó como contraria a la Constitución.
Advirtió que la redistribución de la jornada laboral en Ecuador podría derivar en una disminución salarial, al eliminar compensaciones por trabajo en fines de semana.
También cuestionó la efectividad de los controles anunciados por el ministro de Trabajo. Afirmó que el ministerio ya actualmente no garantiza el cumplimiento de los derechos laborales.
El cambio propuesto por la autoridad sobre la jornada laboral en Ecuador se implementaría bajo la figura de jornada irregular, mediante un acuerdo ministerial.
Al respecto, Deleg dijo que un acuerdo ministerial no puede modificar la ley ni la Constitución.
Mientras que Marcela Arellano, presidenta de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (CEOSL), recordó que si existe una afectación a los derechos de los trabajadores, los gremios y las centrales sindicales del país podrán demandar los acuerdos ministeriales y presentar acciones de protección ante la justicia.
Además recordó que los ecuatorianos ya se pronunciaron en las urnas sobre el trabajo por horas y dijo que esta votación es vinculante.
Una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) establece que el 78 % (siete de cada diez) de los ecuatorianos prefiere no trabajar más de las horas establecidas por semana.