Liga de Quito mantiene un rol activo en el mercado de pases y trabaja para fortalecer su plantel de cara a la próxima temporada. La dirigencia del club capitalino analiza varias opciones y una de las más relevantes es la del delantero brasileño Deyverson, cuyo nombre surgió como una alternativa para potenciar el frente de ataque por pedido del cuerpo técnico.

Isaac Álvarez presidente del club explicó que el interés por el atacante no es reciente y que la propuesta se planteó desde el año pasado. Señaló que se trata de un futbolista con amplio mercado y que la negociación presenta dificultades habituales cuando se apunta a jugadores con trayectoria internacional y múltiples ofertas.

El directivo reconoció que el proceso ha tomado más tiempo del esperado debido a factores vinculados al club de origen del jugador. Aun así confirmó que Liga ya realizó una propuesta formal y que la operación se encuentra en una etapa de definiciones finales dentro de las posibilidades económicas de la institución.

Liga de Quito y la negociación por Deyverson

Álvarez detalló que el esfuerzo financiero debe ajustarse a la realidad del club y que cada incorporación se evalúa con cautela. Indicó que el interés se mantuvo con discreción hasta que trascendió en medios brasileños lo que obligó a reconocer públicamente las conversaciones en curso.

El principal de Liga de Quito explicó que el mercado de transferencias recién se abrió y que aún restan varias semanas para completar las inscripciones. En ese contexto señaló que la planificación contempla sumar entre dos y tres refuerzos adicionales tras la salida de Lisandro Alzugaray con el objetivo de incorporar jugadores que tengan impacto inmediato en el equipo.

"La propuesta por este jugador, Deyverson, la hicimos prácticamente el año pasado. Esta posible transferencia ha tardado. Es un jugador que no tiene únicamente a Liga en el espectro (...) No es sencillo", afirmó.

La dirigencia de Liga de Quito busca cerrar el plantel lo antes posible sin apresurarse en decisiones que comprometan la estabilidad financiera. Álvarez sostuvo que el club mantiene el enfoque en la preparación de eventos como la Noche Blanca y en la conformación de un grupo competitivo para los desafíos que se avecinan.

La situación de Gonzalo Valle

En paralelo al análisis del mercado el club también afronta la situación del arquero Gonzalo Valle quien dio positivo en un control de alcoholemia y quedó detenido. El hecho generó una fuerte repercusión y motivó la reacción institucional del presidente del Rey de Copas.

Álvarez se refirió al caso con un tono crítico y a la vez de respaldo personal. Confirmó que dialogó con el jugador y que atraviesa un momento complejo. Señaló que ya ofreció disculpas y que el club optó por acompañarlo en una situación que calificó como difícil a nivel humano.

El dirigente destacó que el plantel siente la situación como propia y que más allá de las opiniones externas existe solidaridad interna. Insistió en que el acompañamiento no implica minimizar la falta sino comprender el contexto personal del futbolista.

En mi caso particular, como suelo decir, hay que dar un abrazo cuando menos se lo merece, porque quizá es cuando más se lo necesita.

Isaac Álvarez - presidente de LDU Quito.

Respaldo institucional al golero

Ante los rumores sobre una posible rescisión de contrato Álvarez fue enfático al descartarlos. Explicó que finalizar un vínculo contractual tiene un alto costo y recordó que Valle fue el arquero titular en competencias internacionales recientes.

El presidente también cuestionó lo que definió como un linchamiento mediático y defendió la continuidad del guardameta dentro del proyecto deportivo. Aseguró que el club no utilizará este episodio como argumento para apartarlo y que la institución debe proteger a sus jugadores.

Finalmente aclaró que el cuerpo técnico de Liga de Quito no ha tomado decisiones deportivas al respecto y que la pretemporada continúa con normalidad. Valle deberá cumplir la sanción dispuesta por la autoridad tras registrarse más de 1,2 gramos de alcohol en sangre lo que derivó en una reducción de la pena a 20 días de detención y una multa económica.