Dos semanas o hasta un mes más permanecerán en el ambiente los insectos conocidos como "manichos" y otras especies estacionales que han aumentado su presencia en Manabí y otras provincias con el inicio del invierno, informó el ingeniero agrónomo Oswaldo Valarezo, al explicar que este comportamiento responde al cumplimiento natural de su ciclo biológico.
El aumento de insectos durante enero está directamente vinculado al cambio de estación. Según explicó Valarezo, varias especies permanecen durante meses bajo tierra en estado de reposo y emergen cuando encuentran condiciones adecuadas de humedad y temperatura. "Con las primeras lluvias su metamorfosis se acelera, se convierten en adultos y salen a la superficie con un solo objetivo: reproducirse", detalló.
Durante ese período, su presencia se vuelve más notoria en zonas urbanas debido a su atracción por la luz artificial. "Es cuando la ciudadanía los percibe en grandes cantidades, especialmente alrededor de luminarias, viviendas y vías principales. Ese momento es corto y luego desaparecen naturalmente", precisó.
El especialista aclaró que el comportamiento es propio del ciclo biológico de estas especies. "Una vez que se aparean, las hembras regresan al suelo para depositar sus huevos. Los adultos mueren y no vuelven a verse hasta el próximo período lluvioso, lo que puede ocurrir el siguiente año, dependiendo del clima", afirmó.
¿Qué son los manichos y por qué aparecen?
Aunque el término "manicho" es popular, estos insectos pertenecen al orden Coleoptera y al género Phyllophaga, uno de los más numerosos del planeta. "Tienen nombre científico, género y especie. No se trata de una plaga urbana extraordinaria, sino de un fenómeno natural recurrente en zonas tropicales como Manabí", explicó Valarezo.
Además, cumplen funciones ecológicas clave. "Son parte del equilibrio natural. Sirven de alimento para aves, anfibios y lagartijas, y forman parte de una cadena biológica que permite mantener compensación en los ecosistemas", indicó.
El especialista también fue enfático en aclarar que estos insectos no representan riesgo para la salud humana. "No son transmisores de enfermedades. No muerden a las personas ni a los animales. Su aparato bucal está diseñado para tejidos vegetales, no para humanos", puntualizó.
Diferencia entre insectos estacionales y vectores de enfermedades
Valarezo explicó que el impacto más relevante de estos insectos ocurre durante su etapa larvaria, cuando permanecen bajo tierra. "En esa fase pueden alimentarse de raíces y provocar afectaciones en ciertos cultivos. Ese es un tema agrícola que se maneja con criterios de fitosanidad, no con enfoque sanitario urbano", señaló.
En contraste, advirtió que los mosquitos sí representan un riesgo de salud pública. "Los mosquitos desarrollan sus estados inmaduros en aguas estancadas y los adultos transmiten enfermedades como dengue y malaria. Por eso, la prevención debe centrarse en eliminar recipientes con agua acumulada", afirmó.
Comparativo informativo:
- Manichos y grillos:No transmiten enfermedadesPresencia visible: enero - primeras semanas de febreroAtraídos por luz artificialDesaparecen tras cumplir su ciclo biológico
- No transmiten enfermedades
- Presencia visible: enero - primeras semanas de febrero
- Atraídos por luz artificial
- Desaparecen tras cumplir su ciclo biológico
- Mosquitos:Sí transmiten enfermedadesReproducción ligada a agua estancadaPresencia prolongada si no hay controlRequieren medidas sanitarias permanentes
- Sí transmiten enfermedades
- Reproducción ligada a agua estancada
- Presencia prolongada si no hay control
- Requieren medidas sanitarias permanentes
Molestias reportadas por la ciudadanía
Desde la experiencia ciudadana, Jorge Rodríguez confirmó que la presencia de estos insectos genera incomodidad. "Uno no puede estar tranquilo comiendo porque caen en la cara o en el plato. En esta época realmente hay bastantes", relató.
Como conductor, advirtió sobre riesgos en las vías. "Se concentran en las luminarias, se pegan al parabrisas y dificultan la visibilidad. A veces entra uno al carro y por reflejo trata de espantarlo, y eso puede provocar un accidente. Por eso hay que circular con más precaución", explicó.
Medidas preventivas recomendadas
Los especialistas recomiendan acciones prácticas mientras dura el fenómeno, sin recurrir a químicos innecesarios:
- Reducir el uso de luces exteriores durante la noche.
- Utilizar bombillos de luz amarilla, menos atractivos para insectos.
- Evitar reacciones bruscas al conducir.
- No usar insecticidas de forma indiscriminada.
- Comprender que se trata de un fenómeno temporal.
"El uso de productos químicos no es recomendable. Estos insectos cumplirán su ciclo biológico y desaparecerán por sí solos en pocas semanas", concluyó Valarezo.