Una escultura de un mono de bronce instalada en la esquina de las calles Pichincha e Illingworth en Guayaquil, se ha convertido en un nuevo atractivo turístico. La obra, parte de la renovación urbana del tramo final de la calle Panamá, busca generar espacios culturales y mejorar la experiencia de peatones y visitantes.

Escultura y recepción del público

La obra ha sido recibida por locales y turistas que se detienen para fotografiarse con la figura. Visitantes nacionales y extranjeros aprovechan la oportunidad para tomar fotos, compartirlas en redes sociales y conocer más sobre la identidad de Guayaquil.

La escultura representa a un mono, animal emblemático de la fauna local y símbolo de la identidad guayaquileña. En la ciudad, los habitantes son popularmente llamados "monos" debido a su carácter alegre y extrovertido.

Entre quienes visitan la obra, el turista Julio Flores, originario de Perú, señaló que la escultura es un motivo para compartir con su familia y conservar un recuerdo del recorrido por la ciudad. Otra visitante, Alexandra López, llevó a su hija a fotografiarse junto a la figura, resaltando la interacción familiar con el espacio público.

Proyecto de esculturas y renovación urbana

La escultura del mono es la primera de tres figuras previstas dentro del proyecto. La segunda figura mostrará a un mono acompañado de una iguana y un papagayo sentados en una banca, mientras que la tercera presentará una iguana frente a una mesa de ajedrez.

El proyecto forma parte de la renovación urbana del tramo comprendido entre Aguirre y Roca, en la calle Panamá/Pichincha, con una inversión de USD 1,1 millones. La iniciativa busca fortalecer la actividad comercial, turística y cultural del centro de Guayaquil, replicando el concepto aplicado en el tramo norte de la calle.

La intervención urbana incluye la construcción de aceras amplias, jardines, mobiliario urbano, luminarias, mejoras en semaforización y señalización vial, así como la instalación de rampas en las esquinas y la siembra de alrededor de cien árboles. Se mantiene la circulación vehicular en dos carriles, priorizando la integración del espacio público para peatones y visitantes.

Impacto turístico y urbano

La ubicación estratégica de la escultura permite que la obra funcione como punto de referencia cultural y turística dentro del centro de Guayaquil. El proyecto busca que tanto locales como visitantes puedan disfrutar de espacios seguros y estéticamente renovados.

Además, la iniciativa fortalece la promoción de la identidad guayaquileña mediante el arte público, integrando fauna local y símbolos culturales que destacan la historia y características de la ciudad.

Con esta intervención, el Municipio de Guayaquil busca generar mayor interacción social, incrementar el flujo de turistas y dinamizar la economía local, fomentando un desarrollo urbano sostenible y centrado en la comunidad.