El cortisol elevado es una respuesta hormonal al estrés o condiciones médicas, capaz de afectar la salud física y mental de las personas. Este es conocido como la hormona del estrés, siendo producido por las glándulas suprarrenales. Pese a que provoca varios problemas de salud, la más común y que llega a desesperar a más de uno es el aumento de peso sin razón aparente.

¿Por qué se eleva el cortisol?

Según la Clínica Mayo, las principales causas del cortisol elevado incluyen estrés crónico (laboral, emocional o financiero), trastornos como el síndrome de Cushing (que afecta al 0,7-2,4% de la población con tumores hipofisarios) y el uso prolongado de corticosteroides. Otras causas son insomnio, dietas desbalanceadas, ejercicio excesivo o enfermedades como diabetes tipo 2. Además, la falta de sueño puede aumentar los niveles de cortisol en un 50% en 24 horas, según estudios de la Universidad de Chicago.

Efectos en el cuerpo

El cortisol elevado impacta múltiples sistemas del cuerpo humano, llegando a ser crónico y provocar desde diabetes hasta problemas cardíacos. Síntomas físicos

  • Aumento de peso: Especialmente alrededor del abdomen, debido al aumento del almacenamiento de grasa.
  • Fatiga y debilidad muscular: Sentirse cansado incluso después de dormir y experimentar rigidez o debilidad muscular.
  • Presión arterial alta (hipertensión): Los niveles elevados de cortisol pueden elevar la presión arterial.
  • Cambios en la piel: La piel puede volverse más fina y pueden aparecer estrías de color púrpura o rosado en el abdomen, senos y caderas.
  • Osteoporosis: Niveles altos de cortisol a largo plazo pueden disminuir la formación de hueso.
  • Problemas del sueño: Insomnio o alteración de los ciclos de sueño y vigilia.

Síntomas mentales y emocionales

  • Cambios de humor: Irritabilidad, ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo.
  • Problemas de memoria y concentración: Dificultad para pensar con claridad o tomar decisiones.
  • Disminución del deseo sexual (libido).

Posibles complicaciones a largo plazo

  • Diabetes: El cortisol eleva el azúcar en la sangre, lo que puede llevar a la diabetes.
  • Problemas cardíacos: Incluyendo un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.
  • Problemas inmu n ológicos: A pesar de que el cortisol ayuda a controlar la inflamación a corto plazo, la exposición prolongada puede suprimir el sistema inmunológico, haciéndolo más vulnerable a infecciones.
  • Fracturas óseas: Debido a la osteoporosis.
  • Cálculos renales.

Aprende a controlar el cortisol

Controlar el cortisol requiere cambios en el estilo de vida. La meditación y el yoga reducen los niveles en un 20% tras 8 semanas, según Harvard Medical School. Mientras que dormir 7-8 horas diarias regula la producción hormonal. A continuación conoce más estrategias para controlar tu cortisol: Maneja el estrés

  • Practica técnicas de relajación como la meditación, el yoga y la respiración profunda.
  • Toma descansos regulares para relajarte durante el día.

Priorizar el sueño

  • Establece un horario de sueño regular, acostándote y despertándote a la misma hora todos los días.
  • Optimiza el entorno de descanso, manteniendo la habitación oscura, silenciosa y fresca.
  • Evita estimulantes como la cafeína, la nicotina y la exposición a pantallas antes de dormir.

Haz ejercicio

  • Realiza ejercicio físico de intensidad moderada y constante, como caminar 30 minutos al día.
  • El ejercicio ayuda a liberar tensiones y a mejorar el estado de ánimo al aumentar las endorfinas.

Adopta una dieta equilibrada

  • Incluye alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, grasas saludables y proteínas magras.
  • Incorpora alimentos con vitamina C (naranjas, fresas), magnesio (frutos secos, verduras de hoja verde) y ácidos grasos omega-3 (pescado azul).

Considera suplementos

  • Habla con un profesional de la salud sobre suplementos como el té verde o ciertos probióticos que podrían ayudar.
  • Ciertos estudios sugieren que la vitamina C (1000-2000 mg al día) puede ayudar a reducir el cortisol en personas estresadas, aunque es fundamental consultar a un médico.

Evitar ciertos hábitos

  • Limita el consumo de cafeína, especialmente por la tarde.
  • Reduce el consumo de alimentos procesados y azucarados.

Recuerda que el manejo del cortisol es crucial para prevenir complicaciones a largo plazo.