El Gobierno de Estados Unidos advirtió este miércoles 25 de marzo de 2026 que podría "desatar el infierno" contra Irán si no acepta un acuerdo para poner fin a la guerra, en medio de un conflicto regional que involucra ataques en varios países de Oriente Medio y pese a que, según la Casa Blanca, las conversaciones diplomáticas continúan.
Advertencia directa desde Washington
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el presidente Donald Trump está preparado para intensificar las acciones militares si Teherán no cede. "Irán debe entender que ha sido derrotado militarmente", afirmó, al tiempo que insistió en que el mandatario "no fanfarronea".
Estas declaraciones se producen luego de que Irán rechazara un plan impulsado por Washington para poner fin al conflicto, enviado a través de intermediarios. Desde Teherán, el canciller Abás Araqchi fue enfático al señalar que su país "no tiene intención de negociar" y que continuará resistiendo.
El funcionario iraní también sostuvo que la propuesta estadounidense representa un reconocimiento de debilidad. "Queremos terminar la guerra bajo nuestras propias condiciones", declaró a medios estatales.
Escalada militar y tensión regional
El conflicto, que se intensificó tras los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, ha derivado en una expansión de operaciones militares en la región. Se han reportado bombardeos en Irán, Israel, Líbano, Baréin, Kuwait, Jordania y Arabia Saudita.
Además, la Marina iraní aseguró haber lanzado misiles de crucero contra el portaviones estadounidense "Abraham Lincoln", mientras Israel confirmó ataques en Teherán e Isfahán. La situación ha generado alarma internacional.
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la guerra está "fuera de control", reflejando la creciente preocupación por una posible escalada mayor.
Impacto global y amenazas estratégicas
El conflicto también ha afectado mercados internacionales. El bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, ha provocado un alza en los precios del crudo, que volvió a superar los 100 dólares por barril.
En paralelo, Irán ha advertido que podría abrir un nuevo frente en el mar Rojo, afectando rutas clave como el estrecho de Bab el Mandeb, vital para el comercio global.
Según reportes, Teherán ha planteado condiciones para el fin del conflicto, entre ellas garantías de no agresión, compensaciones por daños y el cese de ataques en toda la región.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de los acontecimientos, ante el riesgo de una mayor desestabilización en Oriente Medio.