Ecuador, bajo la gestión del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), oficializó su retorno estratégico a los mercados internacionales de capitales. Esta operación se consolidó mediante una emisión doble de Eurobonos por un total de USD 4.000 millones, marcando un hito en la política de financiamiento externo del país.

La transacción se divide en dos tramos: el primero por USD 2.200 millones con vencimiento en 2034 y el segundo por USD 1.800 millones con vencimiento en 2039, alcanzando un rendimiento promedio de 8,975%.

Los primeros tuvieron una alta aceptación, de la deuda total en circulación de esta serie, el 81,62% de los tenedores aceptaron la oferta en efectivo del Gobierno. Esto equivale a papeles por un valor de USD 2.482 millones.

Demanda histórica y confianza del inversionista

Uno de los aspectos más destacados de esta jornada financiera fue la demanda histórica, que alcanzó aproximadamente los USD 18.000 millones en órdenes. Más de 340 inversionistas internacionales participaron en el proceso, lo que generó una sobresuscripción de 4,5 veces el tamaño final de la emisión.

Este elevado interés permitió a las autoridades ecuatorianas reducir el precio de los nuevos bonos en 62,5 puntos básicos respecto a las indicaciones iniciales, el ajuste más significativo logrado por el país en su historia transaccional.

La base de inversionistas resultó ser amplia y diversificada, captando el interés de gestores globales de activos provenientes de América, Europa, Asia y Medio Oriente. Este respaldo masivo se tradujo en que Ecuador reportara el diferencial más bajo de su historia frente a los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, consolidando una percepción de menor riesgo país en comparación con periodos anteriores.

En paralelo a esta emisión, el Gobierno nacional considera realizar una recompra de los Eurobonos en circulación con vencimientos previstos para 2030 y 2035.

Resultados de la gira internacional (Roadshow)

El éxito de la operación es el resultado de una intensa gira o Roadshow realizada en centros financieros clave como Londres, Nueva York y Boston. Durante estos encuentros, la delegación ecuatoriana se reunió con más de 100 inversionistas de alto perfil para presentar los pilares del programa económico y la estrategia de manejo de deuda.

Los representantes de los fondos de inversión valoraron positivamente la claridad de visión, el compromiso con la sostenibilidad fiscal y la determinación del Ejecutivo para impulsar el crecimiento económico nacional.

La ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, subrayó que, bajo el liderazgo del presidente Daniel Noboa, el país ha vuelto a ser percibido como un socio serio y confiable. Según la funcionaria, este retorno representa el inicio de una relación transparente y de largo plazo con el mercado de capitales.

La estrategia no solo busca liquidez inmediata, sino una mejora sustancial en el perfil de la deuda, permitiendo que la planificación financiera del Estado sea previsible y sostenible ante los ojos del mundo.

Impacto en la inversión social y obra pública

El fortalecimiento de la posición financiera de Ecuador tiene como objetivo central la liberación de recursos para dinamizar la economía interna. La ministra Moya señaló que, al optimizar los costos del endeudamiento, se generan los excedentes necesarios para fortalecer el modelo social.

La prioridad del Gobierno será canalizar estos fondos hacia el financiamiento de la obra pública y la optimización de los servicios ciudadanos, asegurando que el dinamismo económico se traduzca en beneficios tangibles para la población.

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Dinero utilizado para el pago de un servicio - EL DIARIO

Finalmente, el MEF ha ratificado su compromiso de mantener un diálogo abierto y constructivo con la comunidad financiera global. Esta postura de apertura busca garantizar que las futuras operaciones de manejo de pasivos cuenten con el mismo nivel de aceptación.

La actual emisión de USD 4.000 millones se posiciona así como una herramienta clave para sostener la estabilidad macroeconómica y proyectar una trayectoria de crecimiento sostenido para la República del Ecuador en los próximos años.