Rafael Luque, investigador de la Universidad Ecotec, sostiene que los residuos no deben considerarse un problema ambiental, sino una fuente inagotable de recursos.

El país posee un potencial innegable para extraer compuestos químicos de alto valor, biocombustibles y biomateriales a partir de lo que hoy se desecha.

Esta visión de futuro requiere una profunda concienciación social para que la industria y los ciudadanos cambien su percepción sobre la basura acumulada.

Potencial en la biomasa ecuatoriana

Ecuador tiene ventajas competitivas en la gestión de biomasa proveniente de industrias exportadoras como el cacao, banano y camarón.

Luque destaca proyectos pioneros como la obtención de sílice a partir de la cascarilla de arroz o biomateriales derivados de la industria camaronera.

Actualmente, el país solo aprovecha entre el 10% y el 12% de sus desechos, dejando infrautilizadas millones de toneladas de materia prima orgánica.

Alianza entre academia y política

La Universidad Ecotec ha iniciado una cooperación intensa con el Ministerio del Ambiente para crear regulaciones que faciliten estos proyectos sostenibles.

La interacción entre la academia, la industria y los agentes políticos es fundamental para establecer leyes que promuevan la gestión integral.

Proyectos de biorremediación y ecorrestauración de zonas críticas, como los esteros, son pilares para garantizar un futuro ambientalmente responsable en el país.

Desafíos en la educación y cultura

Uno de los mayores obstáculos identificados es la falta de conocimiento sobre el valor real que aporta la basura procesada adecuadamente.

Luque propone un rediseño educativo desde las escuelas para que los niños aprendan a clasificar residuos orgánicos, inorgánicos y plásticos.

La concienciación social es vital para evitar problemas de salud pública, contaminación de suelos y afectaciones directas a la calidad del agua.

Acciones para el cambio inmediato

Para avanzar hacia una economía verde, el experto sugiere tres acciones puntuales: educación escolar, concienciación social masiva y una regulación política severa sobre manejo de residuos.

Incluso los desechos complejos, como los electrónicos, ofrecen oportunidades mediante la extracción de metales preciosos como el cobre y otros componentes.

El plástico y el cartón, aunque difíciles de gestionar, representan mercados de reciclado extendido que otros países ya explotan con éxito internacional.

Proyección en provincias como Manabí

Existen esfuerzos para replicar modelos de éxito de Quito y Guayaquil en otras provincias, estableciendo vínculos con investigadores de la provincia de Manabí.

El objetivo es redoblar acuerdos para que ciudades como Manta no se queden rezagadas en la implementación de modelos de economía circular a partir de residuos.

La meta final es que Ecuador deje de ver la basura como un desecho y comience a tratarla como una fuente de desarrollo económico.