El arancel del 30% a las importaciones desde Colombia marca una nueva fase en la estrategia de seguridad nacional de Ecuador, impulsada directamente desde el Ejecutivo.

La medida surge tras informes de inteligencia que evidencian el ingreso permanente de estructuras criminales por la frontera norte, sin controles efectivos del lado colombiano.

La ministra de Gobierno, Nataly Morillo, explicó que esta decisión se fundamenta en criterios técnicos y de soberanía.

En entrevista con Bluradio, la funcionaria ecuatoriana aseguró que la acción "no es comercial ni política", sino una respuesta directa a los riesgos que enfrenta Ecuador.

Arancel del 30% responde a estrategia de seguridad nacional

Nataly Morillo sostuvo que Ecuador enfrenta una presión creciente del crimen organizado transnacional, situación que obliga a adoptar medidas firmes.

Según dijo, el Gobierno de Daniel Noboa no observa reciprocidad en los esfuerzos de Colombia para frenar el narcotráfico y la violencia fronteriza.

"Es una tasa coherente (arancel del 30% a importaciones colombianas) con la estrategia de fortalecimiento de seguridad nacional y control territorial, que es parte de la ofensiva contra el crimen organizado transnacional", afirmó la ministra.

Además, reiteró que los reportes de inteligencia alertan sobre falta de control fronterizo efectivo.

También aclaró que la medida no guarda relación con pronunciamientos políticos recientes.

Descartó cualquier vínculo con el mensaje del presidente Gustavo Petro sobre Jorge Glas, a quien calificó como "preso político".

"El Gobierno no adopta medidas económicas con base en opiniones políticas externas por un tuit, sino por evaluaciones técnicas de riesgo y la necesidad de proteger a los ecuatorianos", expresó.

La funcionaria enfatizó que la prioridad del Gobierno de Ecuador se centra en proteger a la ciudadanía y recuperar el control territorial.

Según Morillo, el arancel del 30% se revisará solo si Colombia demuestra compromisos verificables. Entre ellos, mencionó operativos conjuntos, intercambio de información y presencia efectiva en zonas limítrofes.

Colombia responde con aranceles y suspensión energética

Mientras tanto, autoridades colombianas rechazaron las declaraciones ecuatorianas.  

Presentaron cifras de incautaciones de droga, acciones conjuntas y recordaron capturas relevantes en cooperación bilateral.

Desde Bogotá, el Gobierno colombiano defendió su actuación contra el narcotráfico. Incluso citó la captura de alias Fede, cabecilla de Los Choneros, detenido en Medellín con apoyo ecuatoriano.

Como respuesta directa a la decisión del Gobierno de Ecuador de imponer un arancel del 30% a importaciones colombianas, el presidente Gustavo Petro anunció aranceles recíprocos. Además, ordenó la suspensión de la venta de energía hacia Ecuador, lo que eleva la tensión bilateral.

El Ejecutivo ecuatoriano mantiene su postura. Reitera que la seguridad nacional no admite concesiones y que cualquier revisión dependerá de hechos concretos, no de discursos.