En un operativo Las Fuerzas Armadas decomisaron y destruyeron materiales usados en minería ilegal. La operación se registró el lunes 9 de marzo de 2026 en el sector Mina Vieja, parroquia Buenos Aires, cantón Urcuquí, provincia de Imbabura. Ellos lograron neutralizar infraestructura clandestina y materiales utilizados en minería ilegal.
La intervención, enmarcada en rastrillajes permanentes y el control territorial, busca proteger los recursos naturales y debilitar estructuras que operan al margen de la ley, sin reportes iniciales de detenciones en esta acción específica.
El operativo
La operación consistió en un reconocimiento ofensivo y rastrillaje en la zona, donde el personal militar identificó y neutralizó elementos empleados para la extracción ilícita de material aurífero. Según el comunicado oficial difundido por las Fuerzas Armadas del Ecuador (@FFAAECUADOR
Se destruyeron campamentos clandestinos (cambuches), se incautaron generadores, motores, bombas de agua y explosivos, entre otros insumos. Entre los materiales decomisados e inhabilitados se detallan: 10 cambuches, 6 generadores de luz, 4 motores y una bomba de agua, dos roto martillos, 93 sacos de material aurífero, dos galones de combustible, 21 cápsulas ordinarias explosivas y una dinamita tipo salchicha.
Afectación económica
La afectación económica estimada a las estructuras ilegales asciende a aproximadamente 47.000 dólares, lo que reduce significativamente su capacidad operativa en la región. Estas acciones se ejecutaron sin confrontaciones reportadas y con estricto apego a los protocolos de uso legítimo de la fuerza.
La parroquia Buenos Aires, en el cantón Urcuquí, es una zona montañosa rica en yacimientos auríferos que desde hace años atrae actividades mineras ilegales. Sectores como Mina Vieja, Mina Olivo, Mina Nueva y otros han sido foco recurrente de intervenciones militares desde 2025, cuando se intensificaron operaciones para recuperar el control estatal.
Otros decomisos
En febrero de 2026, por ejemplo, se neutralizaron 10 campamentos clandestinos en áreas similares, decomisando cientos de sacos de material aurífero, poleas y herramientas. Estas actividades ilícitas generan contaminación por uso de mercurio y cianuro, deforestación y alteración de fuentes hídricas, además de financiar grupos armados o economías criminales transfronterizas.