Tras el auge de diciembre, el comercio de Santo Domingo inicia enero con ventas bajas, ajustes de vitrinas y expectativas moderadas, marcadas por fechas clave del calendario.

El comercio en Santo Domingo iniciaenero de 2026 con una marcada caída en las ventas, situación que afecta a comerciantes del casco comercial y zonas céntricas, luego del alto consumo de diciembre, debido al ajuste económico de las familias, que priorizan gastos básicos tras los excesos de fin de año.

El mes de las "vacas flacas"

Enero marca un punto de inflexión para el comercio en Santo Domingo. Luego del mes más dinámico del año, los negocios afrontan un periodo históricamente caracterizado por bajas ventas y cautela en los pedidos. El “dolor de bolsillo” tras los excesos de diciembre condiciona el consumo.

Durante la primera semana del año, la actividad se concentra en panaderías y emprendimientos que elaboran la tradicional rosca de reyes, el producto más solicitado en estos días. En diversos establecimientos, los precios oscilan entre 6 y 15 dólares, según tamaño y relleno.

Paralelamente, otros giros reducen horarios y ajustan inventarios. Este viernes 2 de enero de 2026, el casco comercial aún operaba “a media llave”. La baja afluencia se explicó por el feriado reciente y la prudencia del consumidor. A esto se suma un aire de temor por un atentado explosivo la madrugada del 1 de enero en un local de la avenida 29 de Mayo y calle Ibarra.

Rosca de Reyes y ajustes tempranos

La rosca impulsa un flujo puntual de compradores y permite a pequeños negocios sostener ingresos iniciales. Sin embargo, el efecto es acotado y no compensa la desaceleración general del mes.

Marisol Arteaga, comerciante del centro, explicó que los escaparates cambian vestidos y ropa elegante por prendas playeras, en alusión a la cercanía del Carnaval, previsto para el 16 y 17 de febrero. Este ajuste anticipa la próxima temporada.

En sectores tradicionales como el centro comercial Pupusá, se prevé que en pocas semanas aparezcan espumas de Carnaval, fundas con anilina, pistolas de agua, flotadores y piscinas, productos que suelen reactivar la demanda.

Inventarios, remates y cautela

Por ahora, algunos comerciantes se enfocan en empacar pesebres y rematar fundas de caramelo no vendidas en diciembre. La prioridad es liberar espacio y liquidez antes de nuevas campañas.

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La mayoría de comercio mantuvo este vienes las puertas cerradas y pocas personas transitaban por las calles.

Víctor Baque, comerciante de la 3 de Julio, señaló que enero se percibe como un mes de recesión. “La mayoría solo hace para la comida y lo básico”, dijo. Además, afirmó que no se pide mercadería porque la rotación es baja.

A la prudencia económica se suma la preocupación por la seguridad, tras el atentado explosivo contra un local en la avenida 29 de Mayo y calle Ibarra, hecho que generó temor y redujo el tránsito comercial en el área céntrica este viernes.

Fechas que reactivan el consumo

El calendario ofrece alivios parciales. San Valentín, el 14 de febrero, suele mover regalos y detalles. No obstante, una vendedora de la peatonal 3 de Julio indicó que las expectativas siguen moderadas, porque los clientes “quedaron gastados”.

Más adelante, marzo trae un repunte asociado al inicio de clases, cuando las familias concentran gastos escolares. Ese momento suele normalizar pedidos y ventas.