El presidente de Ecuador, Daniel Noboa , anunció este miércoles 22 de octubre en Radio Democracia que la tasa de pobreza en el país se situó en 24% en el primer semestre de 2025. Este nivel es similar al de 2018. El Mandatario afirmó que esta cifra refleja avances en la reducción de la inequidad. Sin embargo, datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) muestran que no hay una variación estadísticamente significativa respecto al 25,5% registrado en junio de 2024.

Según el INEC, una persona está en situación de pobreza si vive con menos de USD 91,98 al mes (USD 3 al día), mientras que la pobreza extrema se define por ingresos inferiores a USD 51,83 mensuales (USD 1,72 al día) . La variación de 1,5 puntos porcentuales entre 2024 y 2025 está dentro del margen de error, según el organismo. Esto indica que la pobreza se mantiene estable.

Estabilidad en la pobreza pese a crisis recientes

Roberto Castillo, exdirector del INEC, explicó al portal Primicias que fluctuaciones de un punto porcentual en este indicador suelen estar dentro del rango de error estadístico. “La pobreza en Ecuador se mantiene en los mismos niveles de hace siete años ”, afirmó. Destacó que lograr esta estabilidad es significativo, considerando crisis como la pandemia de Covid-19, los paros indígenas y la inflación global por el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Durante la pandemia, en junio de 2021, la pobreza alcanzó un pico del 32,2%, pero en 2022 volvió a niveles cercanos al 25%. Estos niveles son similares a los de 2019. Castillo señaló que el incremento en 2021 fue un “shock” temporal causado por la pérdida de empleos. Sin embargo, la pobreza estructural, vinculada a bajos niveles educativos y falta de acceso a empleos formales, sigue afectando a un segmento de la población.

Noboa apuesta por reducir la inequidad

En su intervención, Noboa destacó que “ reducir la pobreza significa reducir la inequidad. Darle mayor dignidad a la mayor cantidad de personas”. Sin embargo, expertos como Castillo advierten que la pobreza estructural requiere soluciones a largo plazo. Estas incluyen mejorar el acceso a la educación y al empleo formal , para lograr un impacto sostenido en los indicadores.

Informes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial señalan que la pobreza en América Latina permanece estancada. En Ecuador, la recuperación tras la pandemia no ha sido suficiente para reducir significativamente la pobreza estructural. Esta afectación recae sobre quienes enfrentan barreras educativas y laborales persistentes.

Desafíos para superar la pobreza estructural

El Gobierno de Noboa, en el poder desde noviembre de 2023, enfrenta el reto de diseñar políticas que no solo mantengan la estabilidad, sino que aborden las causas profundas de la pobreza. Las brechas regionales, la desigualdad educativa y el desempleo son obstáculos clave para reducir este indicador de forma sostenida.