Cristhian Noboa decidió romper el silencio y hablar desde un lugar poco habitual en el fútbol profesional. El exmediocampista ecuatoriano reveló que convivió durante siete años con una profunda crisis emocional que marcó su vida personal, afectó su entorno familiar y lo llevó a enfrentar una de las batallas más silenciosas lejos de las canchas.

Durante una entrevista concedida a Radio Diblu, el exjugador explicó que esa etapa se relacionó directamente con una crisis familiar tras su divorcio. Además, reconoció cambios drásticos en su comportamiento y admitió que recurrió al alcohol como una forma de evasión emocional.

Cristhian Noboa y el quiebre tras su divorcio

El exfutbolista, conocido como el Zar, detalló que la separación de la modelo rusa Olga Romanova, madre de sus dos hijos, marcó un antes y un después en su estabilidad emocional. La diferencia cultural influyó en la ruptura y desencadenó un periodo de desequilibrio personal.

"Caí una depresión severa durante 7 años. Me refugié en el alcohol un tiempo. Desde los 33 años tomé. Antes no lo hacía. Pasó desde que me divorcié (de la modelo rusa Olga Romanova, madre de sus dos hijos). Nos separamos, porque éramos distintas culturas. Éramos grandes padres, pero como pareja no funcionamos", expresó Noboa.

El intento de cambio y el golpe tras volver a Emelec

Antes de concretar su regreso a Emelec, Cristhian Noboa tomó la decisión de modificar su estilo de vida. El mediocampista buscó alejarse de hábitos que consideraba perjudiciales, con la intención de recuperar equilibrio emocional y reenfocar su carrera profesional.

Sin embargo, ese proceso enfrentó un duro revés tras sufrir una lesión en su primer partido. Ese episodio impactó su estado anímico y frenó el impulso con el que intentaba reconstruirse personal y profesionalmente.

Recaída, terapia y búsqueda de estabilidad

Luego de someterse a una intervención quirúrgica, Noboa reconoció una recaída que lo llevó nuevamente a conductas que intentaba dejar atrás. Ante ese escenario, decidió buscar ayuda profesional y acudir a terapias psicológicas.

Según relató, ese acompañamiento resultó clave para reencontrarse consigo mismo. El proceso le permitió asumir su vulnerabilidad, recuperar el control de su bienestar y avanzar hacia una etapa de mayor estabilidad emocional.

Un testimonio que abre el debate sobre salud mental

El testimonio de Cristhian Noboa se suma a una tendencia cada vez más visible en el deporte profesional. Figuras públicas deciden hablar abiertamente sobre salud mental con el objetivo de normalizar estas experiencias y promover la atención especializada.

Su relato aporta a un debate necesario dentro del fútbol y la sociedad. La experiencia del exseleccionado refuerza la importancia de pedir ayuda a tiempo y de priorizar el bienestar emocional, incluso en entornos de alta exigencia.