El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) inició este enero de 2026 su programa "Vuelta al Colegio" en la Franja de Gaza, con el objetivo de proporcionar apoyo académico a 336.000 niños palestinos.
La iniciativa surge tras dos años de conflicto armado que han devastado la infraestructura civil, dejando al 60% de la población infantil sin acceso a educación presencial. El programa busca mitigar el impacto de la crisis humanitaria y restaurar una rutina mínima de seguridad en un territorio donde el sistema educativo ha sido casi totalmente desmantelado.
El impacto de la guerra en el sistema educativo
La situación actual en la Franja de Gaza representa un retroceso sin precedentes para una región que, antes de octubre de 2023, ostentaba una de las tasas de alfabetización más altas del mundo.
Según James Elder, portavoz de UNICEF, la destrucción no es solo física, sino que constituye un ataque al progreso generacional. Las cifras oficiales indican que más del 90% de los centros educativos han sufrido daños o han sido destruidos, incluyendo escuelas primarias, universidades y bibliotecas.
Durante los últimos dos años, los menores han enfrentado obstáculos que van más allá de la falta de aulas. La desnutrición generalizada y las dificultades extremas para acceder al agua potable han marcado la cotidianidad de los estudiantes. Muchos de ellos han intentado mantener sus estudios de forma precaria, utilizando la escasa luz disponible en tiendas de campaña durante la noche, en un entorno donde el suministro eléctrico es prácticamente inexistente.
El cese al fuego vigente desde octubre de 2025 ha permitido una ventana de oportunidad para la intervención humanitaria, aunque la estabilidad sigue siendo frágil. A pesar del acuerdo, se han registrado incidentes armados y bombardeos selectivos de Israel que han dejado un saldo de 492 fallecidos y más de 1.300 heridos desde su entrada en vigor, lo que complica las labores logísticas de las agencias internacionales en el terreno.
Tiendas de campaña: Los nuevos refugios del saber en Gaza
Ante la imposibilidad de utilizar edificios permanentes, UNICEF ha optado por una estrategia de educación en tiendas de campaña. Estos espacios no se limitan a la enseñanza académica; funcionan como centros integrales donde los menores reciben servicios de salud, nutrición y protección.
El portavoz de la agencia subrayó que estos centros son "espacios seguros" que ofrecen una rutina vital para la recuperación psicológica de los niños afectados por la violencia persistente.
La infraestructura instalada cuenta con aseos y lavabos adecuados, abordando una de las mayores crisis sanitarias de la zona. La mayoría de estos puntos de aprendizaje se concentran en las zonas central y sur de Gaza, debido a que el norte de la Franja permanece en un estado de destrucción tal que las operaciones humanitarias a gran escala siguen siendo extremadamente complejas y peligrosas para el personal de la ONU.
La demanda de estos servicios supera ampliamente la capacidad instalada. Decenas de familias se agolpan diariamente en las entradas de los centros para solicitar una plaza, mientras las listas de espera siguen creciendo.
La educación se percibe en la comunidad local no solo como un derecho, sino como una herramienta de resiliencia y estabilidad frente a un balance de víctimas que ya alcanza los 71.667 fallecidos desde el inicio de las hostilidades en 2023 y los ataques de Israel a Gaza.
Desbloqueo de suministros y financiamiento urgente
Un hito relevante en este proceso ha sido el reciente ingreso de material escolar. Por primera vez en treinta meses, las autoridades israelíes han permitido la entrada de kits escolares de UNICEF. Estos paquetes incluyen suministros básicos como lápices, cuadernos y cubos de madera pedagógicos, elementos que habían estado restringidos durante gran parte del conflicto, obligando a docentes y alumnos a trabajar con recursos mínimos.
El coste operativo para mantener a un niño dentro de este sistema de emergencia es de aproximadamente 280 dólares al año, cifra que incluye el necesario apoyo en salud mental. Para alcanzar la meta de cobertura de 336.000 menores antes de que finalice el año 2026, la organización requiere una financiación de 86 millones de dólares.
James Elder comparó esta cifra con el gasto global en café de apenas un par de horas para ilustrar la viabilidad económica del proyecto si existe voluntad internacional.
El éxito del programa "Vuelta al Colegio" es determinante para evitar que una generación entera pierda su vínculo con el aprendizaje formal. (10).