Cuando la doctora Charito Cisneros llegó a Nueva York, no tardó en notar una realidad que se repetía entre muchos migrantes: profesionales de la belleza con años de experiencia en sus países de origen que, al pisar Estados Unidos, se veían obligados a empezar desde cero. Licencias confusas, trámites costosos y, en muchos casos, fraudes descarados.
De esa frustración nació una idea que hoy impacta a miles de personas: la Cámara de Comercio Hispana de Cosmetología y Belleza de Nueva York, una organización sin fines de lucro que acompaña a migrantes en el proceso de certificación, licencias y emprendimiento dentro de la industria de la belleza.
Necesidad y creación de la Cámara de Comercio Hispana
"Miré la necesidad que había en el mundo de la belleza, ahí fue cuando dije, voy a abrir la cámara de comercio hispana", contó Cisneros. "Muchas personas son profesionales en su país de origen y llegan aquí y tenían que comenzar de nuevo".
La Cámara ofrece asesoría personalizada para obtener o renovar licencias en cosmetología, barbería, estética y otras ramas del sector. También organiza talleres bilingües, seminarios técnicos y capacitaciones empresariales, con un énfasis claro: hacer las cosas de forma legal y transparente.
Combatiendo el fraude en la industria de la estética
"Nadie les ayudaba a sacar una licencia ni les daba trabajo", explicó Cisneros. "Todo era fraude y las engañaban, entonces dije: voy a abrir una cámara de comercio de belleza, porque vi la necesidad que había dentro de la industria".
Uno de los puntos clave del programa es que no importa el estatus migratorio. En el estado de Nueva York, las personas pueden tramitar licencias profesionales incluso usando un número ITIN, una información vital para muchos migrantes.
Reconocimiento de la trayectoria profesional extranjera
La Cámara también reconoce la trayectoria de quienes ya ejercían la profesión antes de emigrar. Según explicaron sus directivos, quienes tengan más de cinco años de experiencia pueden acceder a la licencia sin presentar examen.
"Las personas que son profesionales en su país de origen y tienen más de 5 años de experiencia ya pueden obtener su licencia sin tener que tomar un examen", señalaron. En cambio, quienes tengan menos tiempo de experiencia pueden rendir pruebas prácticas y escritas, con preparación directa de maestras certificadas. "Nosotros estamos contra el fraude", enfatizaron.
Crecimiento empresarial y gestión financiera
Desde 2025, la presidencia de la Cámara está a cargo de Rommy Pennella, quien ha reforzado el componente empresarial del proyecto. "No solamente sacamos licencia, abrimos un negocio y ayudamos con fondos", explicó. "Si tú no sabes cómo operar financieramente un negocio, no tendrás mucha ganancia".
Actualmente, la organización reporta un crecimiento notable en la apertura de spas, barberías y centros estéticos, impulsados en gran parte por migrantes.
Comunidad, dignidad y apoyo social
Fundada en 2005, la Cámara cuenta hoy con más de tres mil miembros registrados, bolsa de trabajo y programas de apoyo a mujeres víctimas de violencia doméstica. Para Cisneros, el mensaje es claro: "Cuando usted es tan seguro de sus títulos, de su experiencia, nunca escuchen personas negativas".
Con un eslogan que resume su esencia —salud, belleza y autoestima—, esta ecuatoriana ha convertido la experiencia migrante en una oportunidad real. "Somos una cámara y somos una comunidad", afirma. Y en Nueva York, esa comunidad sigue creciendo. (04)