Canadá enfrentó este sábado 24 de enero uno de los días más fríos de los últimos años, cuando un vórtice polar provocó sensaciones térmicas de hasta -55 ℃ en el oeste del país, afectando el transporte, la red eléctrica y los servicios de emergencia, mientras las autoridades activan medidas preventivas ante la persistencia del frío extremo.
Temperaturas extremas y alcance regional
Las autoridades meteorológicas advirtieron que en las provincias del oeste de Canadá, conocidas como Las Praderas, la sensación térmica alcanzó los -55 ℃ durante la jornada del sábado. Esta situación se debe a la influencia directa de una masa de aire ártico asociada al vórtice polar.
En Ontario, la provincia más poblada del país y núcleo industrial, las sensaciones térmicas oscilaron entre -30 y -45 ℃, afectando tanto a grandes centros urbanos como a zonas periféricas.
El impacto del frío extremo se percibe en todo el país, generando una presión inédita sobre infraestructuras clave y servicios básicos, especialmente en regiones no preparadas para temperaturas de esta magnitud.
Afectaciones al transporte aéreo
Las condiciones meteorológicas extremas han provocado la cancelación y el retraso de numerosos vuelos en todo el territorio canadiense. Air Canada, la principal aerolínea del país, informó que el intenso frío está causando demoras en los aeropuertos de Montreal y Toronto.
El aeropuerto de Toronto, el mayor de Canadá y uno de los más transitados de Norteamérica, registra afectaciones operativas debido a las bajas temperaturas. Situaciones similares se reportan en aeropuertos de Quebec y Halifax, en la costa atlántica.
Estas interrupciones se suman a las dificultades logísticas generadas por el frío extremo, que impacta directamente en los sistemas de transporte y movilidad a nivel nacional.
Presión sobre la red eléctrica
En la provincia de Nueva Escocia, la empresa eléctrica solicitó a los consumidores moderar el uso de energía ante el fuerte incremento de la demanda. Las temperaturas continúan descendiendo debido a la persistencia del aire ártico.
Desde su sitio web, Nova Scotia Power advirtió que "el sistema eléctrico se aproximará a su capacidad máxima" en las próximas horas. Advertencias similares fueron emitidas por las autoridades en Terranova y Labrador.
El aumento del consumo energético, asociado al uso intensivo de calefacción, representa un desafío crítico para la estabilidad de la red eléctrica en varias regiones del país.
Impacto social y refugios saturados
En ciudades como Toronto, Hamilton y otras localidades de Ontario, los centros de acogida operan a máxima capacidad para atender a personas sin hogar y a residentes que viven en viviendas no preparadas para enfrentar temperaturas extremadamente bajas.
En el área metropolitana de Toronto, que alberga a cerca de seis millones de habitantes, las autoridades municipales ordenaron que ningún refugio rechace a una persona, ante el riesgo de congelación de extremidades en cuestión de minutos, especialmente durante la noche.
Estas medidas buscan mitigar los efectos del frío extremo sobre las poblaciones más vulnerables.
Pronósticos y alertas en Norteamérica
El Servicio Meteorológico de Canadá advirtió que el frío extremo persistirá durante varios días en algunas regiones y que, a partir del domingo, se esperan copiosas nevadas en provincias como Ontario.
En paralelo, en Estados Unidos, los servicios de emergencia se mantienen en estado de alerta. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió sobre posibles interrupciones eléctricas generalizadas y restricciones en el transporte.
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) recomendó abastecerse de suministros básicos, mientras que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) alertó sobre el aumento de intoxicaciones y accidentes en interiores durante cortes eléctricos. Desde el gobierno estadounidense, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi L. Noem, instó a la población a permanecer fuera de las carreteras salvo estricta necesidad.