El avistamiento de ballenas jorobadas en Ecuador comenzó oficialmente con una estrategia impulsada por el Gobierno Nacional para fortalecer la promoción, la comercialización y la seguridad de esta actividad turística. La iniciativa fue presentada durante la Vitrina Turística Empresarial de Avistamiento de Ballenas, organizada por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones, mediante el Viceministerio de Turismo.
El objetivo es fortalecer el turismo de naturaleza, dinamizar la economía de las comunidades costeras y promover experiencias responsables para visitantes nacionales y extranjeros.
El encuentro reunió a operadores turísticos, agencias de viajes y prestadores de servicios vinculados con el avistamiento de ballenas jorobadas en Ecuador. Durante la jornada se impulsó el contacto entre los distintos actores de la cadena turística para ampliar oportunidades de negocio y mejorar la oferta disponible durante la temporada.
Además, las autoridades presentaron la Guía de Avistamiento de Ballenas Jorobadas, un documento dirigido a visitantes y operadores con recomendaciones para desarrollar la actividad de forma responsable y sostenible. El material se encuentra disponible en la plataforma institucional Ecuador Travel.
Destinos que reciben a miles de visitantes
La temporada de avistamiento de ballenas jorobadas en Ecuador se desarrolla cada año entre junio y septiembre. Durante esos meses, los cetáceos llegan a las costas ecuatorianas y convierten al país en uno de los principales destinos para el turismo de naturaleza en la región.
Los principales puntos de observación son Salinas y Ayangue, en Santa Elena; Puerto López y Manta, en Manabí; y Atacames, en Esmeraldas. Estos destinos reciben cada temporada a miles de turistas interesados en observar el comportamiento de las ballenas en su entorno natural.
Los visitantes nacionales provienen principalmente de Pichincha, Guayas, Azuay, Chimborazo y Cotopaxi. Al mismo tiempo, el mercado internacional registra una importante presencia de viajeros de Estados Unidos, Colombia, Alemania, Francia, España y Canadá. También se reporta un crecimiento sostenido de turistas provenientes de China y Japón.
Actividad genera empleo y fortalece la economía local
El avistamiento de ballenas jorobadas en Ecuador beneficia de manera directa e indirecta a 1.747 personas que participan en la cadena turística. Entre ellas constan operadores turísticos, guías especializados, embarcaciones autorizadas, establecimientos de alojamiento, restaurantes, artesanos y emprendimientos locales.
Actualmente, el país cuenta con 42 operadoras turísticas autorizadas para ofrecer recorridos de observación y 115 guías capacitados para acompañar a los visitantes durante esta experiencia.
Las actividades comerciales desarrolladas durante la Vitrina Turística Empresarial permitieron acercar a operadores de los principales destinos con representantes de la cadena de comercialización turística nacional. De esta forma, se busca ampliar la oferta disponible y fortalecer el posicionamiento de los destinos costeros.
Coordinación para una temporada segura
Antes del inicio de la temporada, el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones lideró mesas interinstitucionales en Santa Elena, Manabí y Esmeraldas para coordinar acciones relacionadas con la seguridad y el desarrollo de la actividad.
En estos encuentros participaron representantes del Ministerio de Ambiente y Energía, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, ECU 911, Policía Nacional, Armada del Ecuador y gobiernos autónomos descentralizados provinciales. Además, los actores del sector turístico recibieron capacitación sobre la normativa vigente para el avistamiento de ballenas jorobadas en Ecuador.
Según informó el Ministerio, "las instituciones participantes definieron compromisos y estrategias para impulsar un turismo responsable, seguro y sostenible".
Con estas acciones de promoción, capacitación, coordinación institucional y fortalecimiento comercial, el Gobierno busca consolidar el avistamiento de ballenas jorobadas en Ecuador como uno de los principales productos del turismo de naturaleza, impulsar las economías locales y contribuir a la conservación de las ballenas y de los ecosistemas marinos.